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"Entre las flores te fuiste, entre las flores me quedo" Miguel Hernández

domingo, 17 de marzo de 2013

Herederas americanas II. Un romance indiscreto (Julianne MacLean)


LLEGÓ BUSCANDO UN FUTURO RESPETABLE...
Clara llegó a Londres siguiendo los pasos de su hermana Sophie y de otras jóvenes norteamericanas, que buscaban elevar el estatus de su familia casándose con algún aristócrata inglés sobrado de títulos y necesitado de dólares. La alta sociedad inglesa recibía a estas jóvenes del otro lado del océano con una mezcla de curiosidad y resentimiento, de manera que Clara tiene que andarse con cuidado para no dar pie a ningún escándalo. Pero aunque ha llegado buscando respetabilidad, su corazón le pide aventura, pasión y riesgo... como el que supone el hombre más atractivo y con peor reputación de toda Inglaterra.

... PERO EL ESCÁNDALO RESULTÓ SER MUCHO MÁS SEDUCTOR
Seger Wolfe, marqués de Rawdon, no se cita nunca con la misma mujer en una semana. Y sólo lo hace con mujeres casadas. Son algunas de sus reglas de oro, las mismas que le han permitido seducir a medio Londres y evitar cualquier compromiso. Sin embargo, en los momentos de soledad, su corazón echa de menos un amor más profundo y verdadero, como el que conoció años atrás. Seger siempre se las arregla para dejar de lado esos pensamientos. Hasta que el destino pone en su camino a una joven a la que nunca debería haberse acercado. Cuando Seger piensa con la cabeza, sabe que debe resistirse a la tentación... pero al parecer su cuerpo toma sus propias decisiones.”

Un romance indiscreto es la primera novela que leo de Jualianne Maclean. Segunda entrega de la serie “Herederas americanas”, en ella se nos presenta a Clara Wilson, una joven heredera americana en busca de un esposo con título, y Seger Wolfe, marqués de Rawdon, un hombre en constante búsqueda de placeres superficiales.

Clara no es una de esas alocadas jovencitas americanas que acuden a Londres en busca de un título. Si bien, conquistar a un esposo adecuado es una de las razones que la han atraído a Inglaterra, lo que ella considera un “esposo adecuado” dista mucho de ser lo que la mayoría de las herederas buscan. Y es que lo que ella desea es un hombre bueno, que la respete y le sea fiel. Y que la ame.

Asimismo, tampoco es una jovencita alocada. Deseosa de encajar en la estricta sociedad inglesa, mide sus pasos con cautela. Desgraciadamente, la mala suerte parece acompañarla. Esa es la razón por la que, el día de su primer baile en la ciudad se equivoca de tarjeta… Y acaba en un Cakras, baile ofrecido por una sociedad secreta cuya finalidad no es otra que lograr el placer en todas sus variantes. Por supuesto, todo se debe a una lamentable equivocación y Clara jamás regresará a un lugar como ese. Ni siquiera aunque los ojos verdes de un caballero al que conoce en ese baile la persigan en sueños. Ni siquiera aunque el beso que le dio le robe el aliento cada vez que lo recuerda.
Seger es un libertino. Con una vida superficial en constante búsqueda de placer sin consecuencias, es el estereotipo de héroe romántico por excelencia. Sin embargo, como suele ser habitual, tras esa imagen desenfadada y egoísta se esconde un alma atormentada. Estudiante ejemplar, hijo modelo, Seger cometió el error de enamorarse, siendo sólo un adolescente, de la mujer incorrecta. Hija de un comerciante humilde, Daphne no era el tipo de esposa que un marqués desea para su hijo. Por eso el padre de Seger decidió deshacerse de ella. Y por eso él se ha negado a profundizar en ninguna relación desde entonces. Seger sabe lo qué es el amor y conoce de primera mano sus consecuencias. La separación de Daphne fue tan dolorosa que no está dispuesto a pasar por ello de nuevo… Ni siquiera por esa hechicera americana que parece estar siempre en el lugar incorrecto en el momento inoportuno. Aunque, evidentemente, no puede dejar que la pobre inocente se vea envuelta en un escándalo que echará por tierra su reputación.

En Un romance indiscreto nos encontramos con unos protagonistas bien delineados, bien caracterizados. Tanto Clara como Seger son personajes consecuentes, que no contradicen con su comportamiento lo que se cuenta de ellos. Por el contrario, tanto uno como el otro actúan del modo que se espera, según su carácter y procedencia. Asimismo, son personajes redondos, con una psicología bien desarrollada y una evolución clara a lo largo de la trama.

Los secundarios, por su parte, resultan ser personajes interesantes, que llaman la atención y desempeñan su papel a la perfección. Aunque no he leído la entrega anterior de esta serie, a partir de los datos que en esta se dan, deduzco que a muchos de ellos los conocemos ya de la novela anterior. Sophia y su esposo, protagonistas de Noble de corazón (primera parte de la serie), se mantienen aquí en un segundo plano que, no obstante, resulta fundamental para el desarrollo de la historia. Otros, como la madrastra de Seger o su sobrina, desempeñan casi a la perfección su papel como antagonistas.

Con una trama interesante, unos personajes bien construidos y un estilo ligero que engancha sin problemas, la única pega que le puedo poner a esta novela es que gira tanto en torno al placer y la atracción física, le da tantas vueltas a la falta de amor por parte de él, que el “enamoramiento” y historia de amor en sí pierde fuerza y puede llegar a resultar, incluso, poco creíble.

Lo cierto es que, en general, es una novela que vale la pena leer. De hecho, Julianne Maclean ha supuesto para mí una grata sorpresa.

De darle una nota, le doy un 8.

domingo, 24 de febrero de 2013

Lazo eterno (Lucía de Vicente)


“ Los hombres no saben que viven entre ellos, pero están ahí desde el principio de los tiempos.
Marina Miralles, una relaciones públicas que escribe bestsellers sobre vampiros, los presiente aunque no sabe quiénes son. Se siente acechada por ellos porque, sin ser consciente de ello, es algo que lleva en la sangre.
Marcos Pessaro, un misterioso empresario de lajet-set, tiene como misión protegerla. Y a eso se dedicará en cuerpo y alma, a pesar de la atracción que surge entre ellos.
Ella es inocente, impulsiva, valiente y… mortal.
Él es metódico, manipulador, oscuro y… vampiro.
La pasión puede destruirles y el amor les hace vulnerables.
El tiempo es su enemigo y el destino su aliado. El único que puede forjar entre ellos un LAZO ETERNO”
Lazo Eterno es la segunda novela publicada de la autora española Lucía de Vicente. En ella nos cuenta la historia de Marina Miralles, una mujer fuerte y con carácter a la que no le gusta someterse a nadie, y Marcos Pessaro, un frío y calculador empresario acostumbrado a salirse con la suya.
Tras un primer encuentro un tanto accidentado y que a punto estuvo de costarle su puesto de trabajo, Marina no desea demasiado encontrarse de nuevo con Pessaro. Y es que, pese a su innegable atractivo, es evidente que es un tipo peligroso. Pero las cosas no siempre salen como uno quiere y, cuando menos se lo espera, tropieza con aquel hombre de nuevo…
Y librarse de él esta vez no será tan fácil.  Sobre todo porque alguien quiere hacerle daño y sólo Marcos parece ser capaz de protegerla.
Marcos Pessaro no es quien aparenta ser. Cierto que es rico. Es verdad que es poderoso. Pero, bajo esa apariencia de empresario de éxito acostumbrado a que todo el mundo baile a su son, se esconde un hombre con demasiados secretos y responsabilidades. Y precisamente ahí, entre sus responsabilidades, se encuentra ella: Marina Miralles, una mujer que logra volverlo loco sin ni siquiera proponérselo.
Así pues, la relación entre ellos será complicada. Al fin y al cabo, no puede ser de otro modo. Marina ama demasiado su libertad como para renunciar a ella así como así, sólo porque ese tipo decida erigirse como su protector.
Marcos, por su parte, está tan acostumbrado a controlarlo todo, a que todo el mundo acate lo que dice sin rechistar, que encontrarse con alguien como Marina, que lo cuestiona a todas horas y hace lo que le viene en gana, ignorando sus órdenes, supone toda una novedad.
Además, la sociedad de Marcos, la jerarquía que en ella existe, así como las barreras culturales, no contribuirán a facilitar su relación. Y es que, de repente, Marina debe acostumbrarse a vivir entre unos seres de los que no sabe nada… Y eso, desde luego, no es fácil.
Junto a ellos, unos secundarios de lujo nos presentan a una sociedad vampírica tan bien organizada y tan «cercana» que uno casi llega a imaginarse que es real.
Lo cierto es que ese es uno de los puntos fuertes, en mi opinión, de la novela. Está narrada de tal forma, planteada de tal manera, que no resulta difícil creérsela. Además, la proximidad de los personajes, ese carácter tan «real» del que hacen gala, no hace más que aumentar esa sensación.
Sin duda una novela más que recomendable a la que el único defecto que le encontré fue que, al principio, me costó un poco «engancharme» a la historia.
De darle una nota, le daría un 9.



Bueno, lo cierto es que últimamente tengo el blog un poco abandonado. No es la primera vez —y, conociéndome, no será la última— que dejo este pequeño espacio un poco de lado por unos motivos u otros. Sin embargo, por increíble que parezca, esta vez tengo disculpa.
He tenido la suerte de empezar a trabajar —de lo mío y sin tener que emigrar que es casi como si me tocara la lotería— por lo que, entre el trabajo y la cantidad de cosas a las que me comprometí, así como los cursos que comencé a finales del año pasado y que no quiero abandonar, mi tiempo es bastante escaso últimamente. Supongo que muy pronto volveré a poder publicar con cierta regularidad, pues muchas de esas cosas que he comenzado no tardarán en llegar a su fin. De hecho, a lo mejor, incluso me echan del trabajo en un futuro próximo, que todo puede pasar. Pero, mientras tanto, os hago saber que si no publico con la frecuencia que quisiera es, simplemente, porque me es imposible sacar tiempo, tanto para leer los libros —por triste que sea, llevo un mes sin leer más allá de los libros de texto y los apuntes— como para escribir las reseñas. De todos modos, trataré de ir publicando algunas reseñas atrasadas de libros que he leído hace tiempo.

¡Muchas gracias por estar ahí!



jueves, 31 de enero de 2013

“Escucha a tu corazón” (Lisa Kleypas) en ¿Dónde está mi héroe?


 Lydia Craven sabe que existen dos formas de elegir marido: con la cabeza o con el corazón. ¿Logrará Jake Linley convencerla de que escuche a su corazón?”

“Escucha a tu corazón” es un relato incluido en la antología ¿Dónde está mi héroe?, en la cual Lisa Kleypas comparte páginas con las autoras Julia Quinn y Kinley MacGregor.

En este relato, nos encontramos con la historia de Lydia Craven, la hija de uno de los “chicos Kleypas” por excelencia: Derek Craven. Junto a ella, Jake Linley, a quien ya habíamos visto paseándose por entre las páginas de otras novelas de la autora —como en El amante de lady Sophia, en la cual provoca los celos del propio sir Ross— cuando alguno de sus personajes caía enfermo o herido.

Lydia Craven es una versión femenina de su padre. Extremadamente sagaz e inteligente, irónica, pragmática, y de deslumbrante belleza, ha decidido casarse con el hombre “adecuado”, renunciando a cualquier fantasía romántica que pudiera haber tenido con el que ha sido desde siempre el protagonista de sus sueños: Jake Linley. Al fin y al cabo, el doctor jamás ha demostrado el menor interés por ella, al contrario, en las ocasiones en las que se han encontrado le ha dejado claro que la considera poco más que una niña mimada y excéntrica.

Jake Linley sabe que jamás podrá tener a la mujer a la que ama. El hecho de que ella sea demasiado joven para él no es más que otro impedimento que añadir a la larga lista de cosas por las cuales está completamente fuera de su alcance, justo entre el hecho de que sea condenadamente rica y que tenga un padre sobreprotector que le romperá las piernas si lo ve a él, un libertino reconocido, cerca de su niña. Por eso, Jake no ha mostrado el menor interés por la muchacha, pese a haber tenido infinidad de ocasiones. Por eso, de hecho, ha ido más allá y ha logrado que ella crea que la desprecia.

Cuando ambos se encuentran, por accidente, en la bodega de los Craven, Jake y Lydian tendrán muchas cosas que aclarar… Y decisiones de suma importancia que tomar.

Lo cierto es que, pese a tratarse de un relato, “Escucha a tu corazón” es una historia intensa, completa, perfectamente estructurada y creíble. Dado que el espacio del que dispone supone grandes limitaciones, Kleypas tira de técnica narrativa y comienza la acción in media res. La historia de Lydia y Jake viene de lejos, no es fruto de un día, pero es imposible contarla entera, por lo que la autora recurre a un hecho puntual, un encuentro que supone el punto clave de la relación. Todo lo demás, los recuerdos y el resto de la narración —el “antes” y el “después”— sirve para completar la historia, darle veracidad y reflejar la profundidad de los sentimientos de los protagonistas.

Precisamente, en lo que a ellos se refiere, Kleypas consigue crear unos personajes redondos, psicológicamente completos y complejos, coherentes y creíbles. Lydia es una mujer inteligente y atractiva, pero también una joven con complejos e inseguridades que trata de aceptar que el hombre al que ama jamás reparará en ella. Jake, asimismo, es un caballero con grandes responsabilidades que ha dedicado su vida al cuidado de otros, mas también acarrea un pasado libertino y la desilusión de no poder lograr lo que realmente quiere. Al lector no le resulta difícil empatizar con ninguno de los dos ni comprender su modo de pensar y actuar.

En lo que al estilo se refiere, reúne las características propias de la autora: sencillez, ternura, humor y pasión, fórmula que, en mi opinión, funciona a la perfección.

En definitiva, un relato que se lee muy rápido pero que no resulta, para nada, superficial. Sin duda, merece la pena leerlo.

Le doy un 9.

CITAS DE LA NOVELA:

"Él podría desviar fácilmente la cuestión. En cambio, la miró fijamente, con ojos tristes.
—Sin falsa modestia, soy muy bueno en lo que hago, pero en mi profesión, encontrar muerte y dolor es inevitable. A veces es el infierno en la tierra, intentando ayudar a alguien con una herida mortal o una enfermedad incurable, teniendo a un marido al lado que me pide que salve a su esposa, o a un niño que me pide que no deje morir a su madre. A menudo, a pesar de mis mejores esfuerzos, fracaso. Intento encontrar las palabras correctas, ofrecer consuelo, dar una explicación de por qué pasan las cosas... pero no hay palabras —su cara se ladeó parcialmente, pero ella vio el débil rubor que coloreaba su mejilla bronceada—. Recuerdo la cara de cada paciente que ha muerto bajo mi cuidado. Y en las noches que no puedo dejar de pensar en ellos, necesito algo... alguien... que me ayude a olvidar. Al menos durante un rato —él le echó un vistazo con cautela— Últimamente esto no me está funcionando muy bien."

"— ¿Y que ha pasado con lo de elegir con sensatez?
—Algunas decisiones son tan importantes que deben ser tomadas con el corazón.
Tomándole la mano, él le besó las yemas de los dedos una a una.
— ¿Cuándo has decidido eso? —le preguntó tras la pantalla de sus delgados dedos.
Lydia sonrió abiertamente cuando sintió que su resistencia se había esfumado.
—Hace dos minutos."


miércoles, 30 de enero de 2013

Cincuenta sombras 3. Cincuenta sombras liberadas (E. L. James)


“Cuando la idealista Ana Steele conoció al dominante, atormentado y exitoso empresario Christian Grey entablaron una ardiente relación que cambió irrevocablemente las vidas de ambos. Consternada, intrigada, y al final un tanto reticente por los singulares deseos sexuales de Christian, Ana exigió un compromiso más profundo por parte de su amante; algo con lo que él estuvo de acuerdo.

Ahora, por fin juntos, ambos comparten mucho más: amor, pasión, intimidad, y un mundo lleno de infinitas posibilidades. Pero Ana siempre supo que amar a un hombre así no sería fácil, y esa relación les impone unos desafíos que nunca se imaginaron. Ana tiene que aprender a convivir con el opulento estilo de vida de Christian sin sacrificar su integridad, identidad o independencia, y Christian debe superar su necesidad de controlarlo todo, y olvidar los horrores de su pasado.


Pero justo cuando parece que su amor va viento en popa y que juntos podrán superar cualquier obstáculo, la mala suerte, la maldad y el destino se confabulan para hacer realidad las peores pesadillas de Ana. Sola y desesperada, tendrá que enfrentarse al envenenado legado del pasado de Christian.” (Sinopsis extraída de Autoras en la Sombra)

Cincuenta sombras liberadas supone la tercera y última entrega de la serie Cincuenta Sombras de E. L. James. En ella, Grey y Anastasia, ya felizmente casados, se enfrentan a las pruebas que el destino sigue poniendo en su camino.

Lo cierto es que esta crítica va a ser muy breve por dos razones. La primera, conocemos a los personajes de las dos entregas anteriores y extenderse con ellos, a estas alturas, no tendría mucho sentido… básicamente porque apenas evolucionan. La segunda, no hay demasiado que decir, en mi opinión, que no se haya dicho antes.

En Cincuenta Sombras Liberadas nos encontramos de nuevo con Ana y Grey, ya casados y dispuestos a ser felices para siempre pero que, sin embargo, parecen condenados a no encontrar tranquilidad. De repente, la vida de ambos corre peligro porque alguien trata de asesinarlos, sin motivo aparente. Y aquí nos encontramos, ya de entrada, uno de los grandes fallos de esta nueva entrega: la trama parece metida con calzador. La historia podía haber quedado finiquitada en el libro anterior —de hecho, para mí, debería haberse quedado en una sola novela—, pero, de repente, le damos una vuelta de tuerca más a la historia y conseguimos un nuevo libro, aun cuando eso vaya en contra de la coherencia de la propia historia. Y, aun encima, contiene tantas escenas de relleno que puedes saltarte unas 100 páginas y no haberte perdido nada.

En lo que a los protagonistas se refiere, como ya he dicho antes, no hay una gran evolución casi hasta el final de la trama. Ana sigue siendo un personaje bastante plano, al que se describe de una manera (inteligente, culta, madura, etc.), pero cuya forma de actuar sigue yendo en contra de esas características que se le atribuyen. Grey, como siempre, el más aceptable en cuanto a evolución y coherencia. En este libro descubriremos, por fin, su pasado y las circunstancias que lo han convertido en quién es y percibiremos más de un cambio en su carácter y modo de encarar la vida.

En lo que al estilo se refiere, siguen presentes los mismos errores de las entregas anteriores, y sigue igual de repetitiva y rudimentaria. La “diosa interior” sigue pululando por ahí aunque, para gran alivio de sus detractores, ha perdido un poco de protagonismo.
Antes de cerrar la crítica, he de decir que, si bien las dos novelas anteriores no me habían parecido excesivamente buenas, al menos habían logrado engancharme. Esta, por el contrario, no lo ha logrado y he acabado saltándome páginas.

Le doy un 5 y sólo porque hubo algún giro que me sorprendió gratamente.

 CITA DE LA NOVELA:

    " Has sido muy desobediente me dice al oído provondome estremecimientos por todo  el cuerpo.
Sí respondo en un susurro.
Mmm. ¿Y qué vamos a hacer con eso?
Aprender a vivir con ello digo en un jadeo. Sus besos suaves y lánguidos me están volviendo loca. Sonríe con la boca contra mi cuello.
Ah, señora Grey. Siempre tan optimista."

martes, 29 de enero de 2013

Smythe-Smith 1. Un romance adorable (Julia Quinn)




Marcus, un niño solitario, sin madre y alejado de su padre, es enviado a una exclusiva escuela como pupilo. Allí conoce a Daniel Smythe-Smith, quien enseguida lo adopta como amigo y lo invita a formar parte de su bulliciosa familia, de la que forma parte Honoria, su hermana menor, una niña muy molesta que no se separa nunca de ellos. Años más tarde, cuando Daniel debe huir a causa de un duelo, Marcus se compromete a cuidar de Honoria y, específicamente, a filtrar a todos esos hombres que, atraídos por su belleza y su fortuna, no dejan de hacerle propuestas de matrimonio. Honoria se siente irritada por las intromisiones de Marcus, en especial porque su antiguo compañero de juegos se ha convertido en un joven de lo más interesante. Y cuando por fin encuentra a un pretendiente que le parece aceptable, deberá debatirse entre lo que la sociedad le dicta y lo que su corazón le exige...”

Un romance adorable supone la primera entrega de la serie “Smythe-Smith” de la conocida autora de romántica Julia Quinn. En ella nos encontramos (¡por fin!) con una de las Smythe-Smith y con Marcus Holroyd, conde de Chatteris, del que no sabíamos nada, pero al que es un placer conocer.

A cualquiera que haya leído algo de Julia Quinn le suenan las Smythe-Smith. Cualquiera que haya leído todo lo que ha publicado esta autora conoce de sobra a esta excéntrica familia que organiza veladas musicales en las que destrozan las grandes piezas de la música clásica, sin vergüenza aparente y mostrando lo que, a simple vista, parece un total desprecio por los clásicos y por la salud auditiva de sus congéneres. Algunas, entre las que me incluyo, llevábamos tiempo deseando poder conocer “de cerca” la historia de estas chicas que parecen no darse cuenta de que sus aptitudes para la música son… esto… completamente nulas. Ahora, por fin, sabemos qué es lo que motiva a estas jóvenes a subirse al escenario, con la cabeza bien alta, empuñando sus instrumentos como si de sus armas de guerra se tratase. Y también sabemos que todas y cada una de ellas son conscientes de que la música no ha sido creada para que la toquen las Smythe-Smith.

Honoria Smythe-Smith es la más joven de sus hermanos y, por tanto, la niña con la que ninguno de ellos quiere jugar. Sus hermanas siempre están demasiado ocupadas con esas cosas de señoritas en las que ella no puede participar y su hermano Daniel… bueno, su hermano no desea que una niña siga cada uno de sus pasos. Pero Honoria siente una rara predilección por él así que, vaya donde vaya, sabe que una pequeña de cabello castaño e intensos ojos azules correrá tras él. Aunque la ignore. Aunque trate de despistarla. Pero es que Honoria ha encontrado la clave para acompañarlo: Marcus Holroyd, el mejor amigo de su hermano… y un chiquillo que no soporta verla llorar.
Con el paso de los años, Marcus se convertirá en una constante en la vida de esta familia y, sobre todo, en la vida de Honoria. Por lejos u ocupado que esté, él siempre estará al tanto de cómo se encuentra ella… Y cuando las circunstancias obligan a su hermano a alejarse, será el conde quien se erija como su cuidador.

Marcus Holroyd fue un niño solitario cuyos padres jamás se preocuparon en exceso por él. Sin hermanos, sin amigos y sin una familia que lo mimase, conocer a Daniel supuso un antes y un después en su vida. Cuando acudió por primera vez al hogar de los Smythe-Smith pudo ver cómo era realmente una familia. Por eso, desde entonces, su presencia en esa casa es completamente habitual.

Cuando, años más tarde, Daniel le pide que cuide de su hermana Honoria, él no duda ni un instante en aceptar. Se lo debe. Y, además, aprecia a esa muchacha. Por eso no aceptará que ningún libertino, cazafortunas o tipo de mala reputación se acerque a ella. Los espantará a todos, del primero al último. Aunque, por si a alguien le interesa, él no es el culpable de que Honoria no se haya casado pese a llevar varias temporadas en el mercado matrimonial y ser pasablemente atractiva. En absoluto. Él no tiene la culpa de que todos sus pretendientes fueran totalmente inadecuados.

La historia de Honoria y Marcus es la de dos jóvenes que, pese a llevar toda la vida juntos, jamás se han mirado realmente; de dos personas tan acostumbradas a la presencia del otro que no reparan en la importancia que esa otra persona tiene para ellos hasta que una determinada situación o algún brusco giro del destino los pone entre la espada y la pared. El suyo es un amor perfectamente comprensible, con un desarrollo lógico a lo largo de los años y de las vivencias que comparten. Es un amor paso a paso que el lector percibe sin dificultad aunque ellos dos permanezcan en la ignorancia.

Narrada con el característico estilo de Julia Quinn, repleto de ironía, diálogos chispeantes y humor por toneladas, sólo podría ponerle una pega… pero una objeción con demasiado peso dentro de este género: no hace “sentir”.

Supongo que los Bridgerton sentaron tal precedente que mantenerse a la altura resulta casi una tarea imposible. Pero lo cierto es que desde aquellas últimas novelas de la serie, las historias de esta autora se quedan un poco “descafeinadas”. Y no porque no estén bien escritas o mantengan ese espíritu risueño que nos gusta tanto a sus fans, sino porque no se llega a sentir el amor de los protagonistas. Se entiende que suceda, se puede llegar a creer que las cosas pasen de ese modo, pero, al menos en mi caso, los sentimientos no llegan. Esa sensación de querer reír o llorar, esas ganas de apalear a alguno de los personajes o esa media sonrisa que se te queda cuando acabas uno de esos libros que han hecho historia dentro del género no llegan nunca y eso, siendo la “mamá” de Colin Bridgerton, es una lástima.

No obstante, si lo que queremos es leer una novela entretenida, que haga reír y pasar un buen rato, es más que recomendable.

Le doy un 7.

Cita de la novela:

"       —¿No va a ser maravilloso cuando tengamos hijas que puedan tocar en el cuarteto? —le dijo, dándole un beso en la mejilla.
       Él abrió la boca para hablar, aunque, sinceramente, no sabía qué pensaba decir. Pero sin duda no era lo que dijo, que fue:
       —No veo la hora." 





lunes, 28 de enero de 2013

Darcángeles 1. El templo del caído (M. D. Nika)


“Ángeles que han perdido sus alas blancas para convertirse en tentación de los seres humanos, pasan desapercibidos entre la gente desempeñando una ingrata labor vital. Viven resignados a un destino, a una condena en apariencia satisfactoria si el amor no interfiere.
Caliel, uno de estos ángeles caídos, conoce bien sus obligaciones y las lleva a cabo con obediente resignación hasta que la darcángel que le sentenció a cargar con sus alas negras, aparece de nuevo en su vida, pero con una terrible condena que congela su corazón.
Resentimiento, venganza… rendición, entrega y lucha trazarán el camino de la tortuosa historia de amor del darcángel y Kristel. Con el apoyo de su mejor amigo Maikel y las cuestionables intenciones de Amy, este romance dará pie a la rebelión de los darcángeles con la libertad como leit motiv.” (Sinopsis extraída de Autoras enla Sombra)

El templo del caído es la primera entrega de la serie Darcángeles y también la primera novela publicada de su autora, M. D. Nika. En ella nos encontramos con Caliel, un ángel a quien la tentación en forma de mujer lo arrastró al “lado oscuro”, y Kristel, una darcángel condenada a no sentir nada por haber sentido demasiado en el pasado.

Bien, ¿por dónde empezar a comentar esta novela? Lo primero que he de reconocer –sería hipócrita si no lo hiciera- es que me costó mucho empezar a leerla. No por la novela en sí, ni por el estilo, ni por el tema, sino porque, simplemente, me pareció tan mal lo que Kristel le hace al pobre Caliel en la primera escena –algo completamente necesario para que se desarrolle la trama, por otra parte- y lo mal que lo pasa él después, que me costó decidirme a seguir adelante con la lectura. No obstante, tras este “bajón” inicial, también reconozco que me leí el libro de un tirón.

Desde el primer momento, la autora nos sumerge en ese nuevo mundo de ángeles que, por haber caído en la “tentación”, se han transformado en “darcángeles”, mucho más sensuales, intensos y, al menos para mí, mucho más interesantes. Es en ese mundo donde nos encontramos con Caliel y Kristel, pero también con Maikel, Amy y, bueno, un tal “Crocell” que, lo reconozco, me ha seducido. Esa es, quizá, una de las fortalezas de la novela (y, al mismo tiempo, uno de sus puntos flacos): sus personajes. Tanto Caliel como Kristel logran “llegar” al lector –sí, bueno, esto… al final perdoné a Kristel-, despertar su simpatía. Pero, junto a ellos, los secundarios tienen tal importancia y tanta fuerza que, en ocasiones, “eclipsan” a los protagonistas. Es el caso de la historia secundaria de Maikel y Gabriela que, en determinados momentos, consigue dejar en un segundo plano a la pareja principal.

En lo que al estilo se refiere, lo cierto es que la autora escribe de forma muy fluida, a veces incluso poética, lo que hace que la lectura sea muy agradable y que enganche sin problema. Si a eso le añadimos que la sensualidad en esta novela se mide en toneladas, nos encontramos con una historia paranormal que tira hacia la erótica.
Finalmente, he de reconocer que hubo algo que no me gustó: el hecho de que los protagonistas mantengan relaciones con otras personas, aún estando juntos. Supongo que será por mi predilección por la histórica, pero me gusta que los protagonistas se sean fieles… aunque, en este caso, haya “justificación” para que no lo sean.
En definitiva, una novela recomendable y que deja con ganas de leer la segunda entrega…

Le doy un 8.

CITA DE LA NOVELA:

"— Ejem... Si queréis os dejo un poco más de tiempo e intimidad —Gabriela se había asomado a la puerta abierta hacía unos segundos y no había podido evitar emocionarse al verles fundidos en un abrazo.
— Me quiere, cariño —musitó en tono jocoso—. Después de tanto esperar me lo ha dicho al fin.
— Yo no he dicho eso —replicó el darcángel, incorporándose e intentando disimular la vergüenza de haber sido pillado en aquella comprometida situación—. No te hagas ilusiones.
— Un minuto más y hubieras confesado entre mis brazos, tesorito."

jueves, 24 de enero de 2013

Rosas rojas (Jacquie D’Alessandro)




“Huérfana y abandonada por su prometido, Hayley Albright ha decidido renunciar al amor, hasta que una noche de luna llena le salva la vida a un desconocido.

Stephen Barrett está muy agradecido a Hayley, pero no quiere influir en los sentimientos de su salvadora, pese a que posee un aire de inocencia capaz de seducir a cualquier mujer. De repente, el hombre siempre prudente se dispone a arriesgarlo todo por una mujer que no puede ofrecer más que su corazón.” (Sinopsis extraída de Autoras en la Sombra)

Rosas rojas es una novela romántica encuadrada dentro del subgénero histórico y perteneciente a la conocida autora Jacquie D’Alessandro. También es, aunque esto sea menos relevante que lo anterior, una de las novelas que más veces he releído.

Stephen Barrett, marqués de Glenfield, es un hombre acostumbrado a tenerlo todo. Poseedor de un título, de riqueza considerable y de innegable atractivo, siempre ha estado rodeado de gente…

                                               Rodeado de aduladores y que esperan poder obtener algo de él.

No es de extrañar, pues, que se haya convertido en un cínico incapaz de creer en la ayuda desinteresada, la bondad o la inocencia. Por eso, cuando despierta en aquel extraño lugar, tras un fallido intento de asesinarlo, no puede entender por qué aquellos individuos tratan de ayudarlo. Sobre todo ella. Hayley Albright. La hermana mayor sobre cuyos pequeños hombros descansas todas las responsabilidades imaginables. Tutora de sus cuatro hermanos menores, responsable de la propiedad que antaño pertenecía a sus padres, señora de una serie de criados, a cada cual más extravagante, y encargada de sacar adelante la economía familiar. Cualquiera diría, pues, que ya tiene suficientes preocupaciones. Sin embargo, no duda en acoger a un desconocido herido y poner a su disposición todo lo que tiene. Sin pedir nada a cambio. Sin esperar nada. Y eso para Stephen es algo completamente insólito.

Hayley siempre ha sido una mujer responsable. Desde que sus padres murieran, tiempo atrás, recayeron sobre ella todas las responsabilidades de su hogar. No obstante, pese a que esas responsabilidades jugaron a menudo en su contra –por ejemplo, provocando el abandono de su prometido-, jamás las ha considerado una carga. Para ella, su familia –dentro de la cual incluye a sus criados- y su casa lo son todo, y hará lo que sea necesario para sacarlos adelante.

Cuando aquel hombre herido aparece ante ella, Hayley no duda un instante en socorrerlo. Para ella, cuidar de una persona lastimada es lo más natural del mundo. Sin pensarlo ni un segundo, pone a su disposición todo lo que tiene: su hogar, su ayuda y su cariño.

Rosas rojas es un libro redondo, y lo es por muchas razones.

En primer lugar están, sin duda, sus personajes. Tanto Hayley como Stephen son unos protagonistas complejos, con una personalidad muy trabajada que logra que el lector no tenga problemas para ponerse en su lugar. Por un lado, el desencantado Stephen, acostumbrado a que lo sirvan, lo adulen e intenten sacarle todo lo que pueden. Por otro, Hayley, la bondad personificada, mas no una de esas “bondades” superficiales que aparecen en algunas novelas y acaban logrando que la protagonista parezca, cuanto menos, imbécil. No, Hayley es una mujer con carácter, con sólidos principios y creencias, pero tan acostumbrada a darlo todo por los demás, a preocuparse de cuantos la rodean, que la bondad le sale de forma natural. Al mismo tiempo, es una dama terriblemente inocente, pues desde siempre ha estado rodeada de gente honesta que no duda un instante en decirle la verdad. Evidentemente, su vida no ha sido un camino de rosas ya que ha tenido que enfrentarse al abandono de un pretendiente y a algún que otro chismorreo pero, en general, su mundo es “transparente” si lo comparamos con el que rodea a Stephen, repleto de mentiras, secretos y argucias.

Junto a ellos, una serie de personajes, a cada cual más pintoresco. Desde los traviesos hermanos de Hayley, a la divertida y un poco excéntrica hermana de Stephen, el mejor amigo de este cuya sonrisa grita que en el pasado fue un completo libertino (y que, probablemente, todavía no se haya reformado del todo pese a estar perdidamente enamorado de su esposa) y los estrafalarios criados que no dudarán en atizar a Stephen con cualquier objeto que tengan a mano con tal de defender a su señora. Todos ellos tienen un carácter único, divertido y desempeñan su papel a la perfección. 

También hay “malos”, por supuesto. Unos malos que quedan un poco en segundo plano pues, salvo el misterioso asesino, los demás sólo aparecen de pasada, hacen su trabajo y se van. La trama está muy bien planteada, con un ritmo ágil y ameno que consigue que llegues al final casi sin enterarte y sin haber podido abandonar la lectura. Porque, al menos a mí, el libro me ha enganchado desde la primera página… las tropecientas veces que lo he leído.

En definitiva, uno de esos libros “imprescindibles” en romántica que consiguen arrancar carcajadas, suspiros y algún que otro insulto hacia el marqués de Glenfield que, en ocasiones, se comporta como un completo capullo. Lo perdono por ser él…

Y, por eso mismo, le pongo un 9,5.

CITAS DE LA NOVELA:

"—No lo estoy —dijo Victoria efusivamente—. Lo he oído de su propia boca. Conozco muy bien a Stephen. Exceptuando a Justin, soy la persona que mejor le conoce. Justin está muy preocupado por Stephen. No duerme, apenas come. Y está bebiendo más de la cuenta. Todo le trae sin cuidado, y su mirada... Hayley, su mirada es la de un hombre desdichado y atormentado.
—¿Y por qué me cuenta a mí todo eso? —susurró Hayley haciendo un gran esfuerzo por contener las lágrimas.
—Porque está enamorado de usted, aunque es demasiado estúpido para darse cuenta."

"—¿Sabes quién soy?
—Sí. Sé que eres el marqués de Glenfield.
Stephen le contestó con voz gélida.
—¿Por eso has venido? Averiguaste que era rico y de buena familia y te imaginaste que podrías sacar tajada. ¿Qué pasa? ¿No ganas lo suficiente vendiendo relatos para alimentar a todas esas bocas hambrientas? ¿Acaso vienes a reclamar los varios miles de libras que crees que te debo por haberme salvado la vida? ¿O tal vez por «los servicios prestados»? —La repasó de arriba abajo con una mirada inconfundiblemente insultante—. No tengo la costumbre de pagar los favores sexuales, pero fuiste un interesante pasatiempo. Lamentablemente para ti, ahora voy un poco justo de efectivo, pero contactaré con mi agente para que te pague mañana."

miércoles, 23 de enero de 2013

El infierno de Gabriel (Sylvain Reynard)


El enigmático y sexy profesor Gabriel Emerson es un respetado especialista en Dante durante el día, pero por las noches se entrega a una vida de placer sin inhibiciones. Utiliza su célebre físico y su sofisticado encanto para satisfacer todos sus caprichos, pero en secreto que siente torturado por su oscuro pasado y consumido por la profunda creencia de que no tiene redención posible. Cuando la dulce e inocente Julia Mitchell se matricula en su clase, su atracción y misteriosa conexión con ella no solo pone en peligro su carrera, sino que le embarca en un viaje en el que su pasado y su presente se encuentra.” (Sinopsis extraída de Autoras en la Sombra)

Antes de comenzar con la reseña de esta novela, he de decir que no tenía grandes expectativas con respecto a ella. Para mí no era más que otro primo que le ha salido al ya famoso Grey. Con un poco de suerte, me tendría entretenida durante un par de horas. Si la suerte brillaba por su ausencia, se convertiría en un ejercicio de fuerza de voluntad, paciencia y grandes dosis de autodominio… el suficiente para no lanzar el libro por la ventana y ponerme con un Kleypas, cura de todos mis males literarios. Tal vez por eso, por no tener expectativas, el libro no me decepcionó. Me chocó en algunos aspectos, me aburrió en otros y, lo reconozco, hubo alguna cosa que me gustó. Pero decepcionarme, no. Simplemente, fue lo que esperaba que fuera: una novela para pasar el tiempo.

Lo primero que, en mi opinión, hay que aclarar con respecto a El infierno de Gabriel, es que no es una novela erótica. Da igual que la editorial lo haya catalogado como tal, que en las diferentes páginas literarias se diga que lo es, el sexo brilla por su ausencia y la única escena sexual real que hay es lo que cualquier asidua de la novela romántica consideraría light. Teniendo en cuenta esto, ¡allá vamos!

Gabriel es un profesor universitario especializado en Dante. Un tipo serio, frío, desagradable a veces,  que mantiene las distancias con el mundo. Pero también es un hombre con un pasado que ha tratado de dejar atrás, aunque sin lograrlo del todo. Un individuo para el que, una noche, lo cambió todo.

Refugiado en su trabajo, Gabriel ha tratado de seguir adelante sin establecer ningún vínculo emocional con ninguna mujer. Aunque eso no quiere decir que no dedique sus noches a dejarse llevar por los placeres que ellas le ofrecen. O, al menos, eso es lo que se nos dice porque evidencia, lo que es evidencia, no hay ninguna.

Julia, por su parte, es una jovencita cuya vida sentimental se vio condicionada por una foto: la del hermano de su mejor amiga. Tras contemplar el rostro de aquel atractivo joven, Julia se dio cuenta de que ya no sería la misma. Y cuando, una noche, conoce al hombre en cuestión se da cuenta de que jamás volverá a ser la misma. El resto de su vida se verá condicionada por aquel caballero… Y por la pasión de este: Dante Alighieri.

La historia de Gabriel y Julia es la de un amor juvenil, la de una noche inolvidable para ambos. Para él, Julia es algo así como su tabla de salvación. Para ella, Gabriel es una figura sólida a la cual aferrarse.  Podría ser una historia de amor, cuanto menos, bonita, pero lo cierto es que se queda algo descafeinada. Ni la increíble pasión que, al parecer, existe entre ellos logra transmitirse en sus páginas, ni el amor incondicional que se supone que se profesan queda del todo claro.

Los personajes, por su parte, están bien caracterizados, puede entenderse su comportamiento y percibirse una evolución en su carácter. Si bien el “enamoramiento” de Julia –a partir de una foto-, resulta bastante inverosímil, más un capricho juvenil que un amor de verdad; puede llegar a entenderse que se enamore de Gabriel con el paso del tiempo y, tal vez, con cierta idealización por su parte. Al igual que la fijación de Gabriel con ella puede atribuirse a la desesperación de un joven completamente perdido en la vida que encuentra algo, a alguien, a lo que aferrarse.

Y llegamos al estilo y a los aspectos formales de la novela. Aquí nos encontramos con un tema peliagudo. Lo cierto es que la historia aparece muy bien narrada, muy bien hilada. El estilo del autor es fluido y se ve que escribe de algo que domina bien. Las referencias a diferentes figuras relacionadas con el arte, la historia de Dante, etc. están muy bien explicadas y argumentadas.  Pero, precisamente aquí es donde se encuentra uno de los grandes “peros” de la novela. Al parecer Sylvain Reynard es un apasionado del arte y eso se nota. Se nota tanto que, a veces, pierde completamente de vista la historia principal y se sumerge en divagaciones y explicaciones que, si bien a los que nos gustan estas cuestiones pueden resultarnos “interesantes” (aunque cansinas, a veces), a aquellos a los que no les interesan los aburrirán soberanamente. Además, se dan por hecho tantos conocimientos que la novela parece estar destinada a un público específico, con una base cultural medianamente alta.

En definitiva, una novela para pasar el rato, diferente en lo que a base cultural se refiere, con algunas sorpresas que mejoran la trama y una calificación de “erótica” que no se corresponde con la realidad.

Le doy un 6.

CITAS DE LA NOVELA:

“—Tu cuerpo junto al mío. Fuiste tú la que vino a mí anoche. Te metiste en mi
cama. ¿Por qué lo hiciste? ¿Por qué me dijiste que no podías mantenerte alejada de mí? Porque somos almas gemelas, tal como Aristófanes las describió, una alma en dos cuerpos. Eres la mitad que me falta. Eres mi bashert.
—¿Bashert? ¿Acaso sabes lo que significa? El Bashert es el bashert, Gabriel, el
destino es el destino. Puedes aplicarlo a lo que quieras. No tengo por qué ser yo.”


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