viernes, 17 de abril de 2020

Ravenel 6. En busca de Cassandra (Lisa Kleypas)



El rico y poderoso magnate ferroviario Tom Severin lo tiene todo en el mundo… Excepto una esposa. 
La mujer que él desea, la hermosa lady Cassandra Ravenel, es el premio más deseado del mercado matrimonial de Londres. Pero, aunque Cassandra se siente intrigada por el carisma y el poderoso encanto de Severin, ella nunca lo consideraría como esposo. Su sueño es casarse por amor -la única cosa que él no podrá darle jamás. Sin embargo, una inesperada catástrofe que amenaza con destruir la reputación de Cassandra le concede a Severin la oportunidad que estaba esperando. Como siempre, Severin consigue lo que quiere. 
La persecución de su mano ha terminado. Pero la lucha por su corazón acaba de empezar. 

Chasing Cassandra supone la sexta entrega de la serie Ravenel, de Lisa Kleypas. En ella nos encontramos con Cassandra, la dulce y tranquila gemela de Pandora, y con Tom Severin, un misterioso personaje a quien hemos ido conociendo a lo largo de las entregas anteriores. 
Cassandra ha pasado toda su vida a la sombra de Pandora. Pese a ser gemelas, sus personalidades son completamente diferentes. La energía de Pandora, su espontaneidad y su extroversión, contrastan con la dulzura y tranquilidad de Cassandra. También el modo en que ven el amor y el matrimonio es totalmente opuesto. Cassandra es una romántica y sólo desea casarse por amor. Resulta curioso, pues, que Pandora, que siempre había renegado de semejante sentimiento y de los grilletes del matrimonio, se haya casado con Gabriel, lord St. Vincent, y lo haya hecho perdidamente enamorada del caballero en cuestión, mientras que Cassandra sigue sola y sin haber sentido nada parecido al amor jamás. La separación de su hermana, con quien lo había compartido todo desde el momento mismo de su concepción, supone un duro golpe para ella, que nota como la tristeza y una ligera sombra de envidia se cuela en su vida. Es la desesperación lo que la lleva a tener una conversación con su primo West y proponerle un acuerdo matrimonial si continúa soltera cuando cumpla los veinticinco años. La misma angustia que Tom Severin percibe en su voz cuando la escucha, escondido entre las sombras. Y que le lleva a aceptar la propuesta que ella le ha hecho a su primo cuando este la rechaza. 
Tom Severin es un hombre misterioso. Salido de la nada, ha logrado amasar una fortuna gracias a su visión para los negocios y a su ausencia total de escrúpulos. No ha sido leal ni siquiera con sus amigos, algo que dejó claro cuando trató de engañar a West y Devon Ravenel en la primera entrega de la serie. Solitario, sarcástico y ambicioso, ha ido logrando todo lo que ha deseado en la vida. Por eso, cuando la belleza de lady Cassandra Ravenel lo deslumbra sabe que a ella también la conseguirá. No obstante, Cassandra, con su dulzura y amabilidad, logrará despertar en él sentimientos que creía no poseer y le hará dudar de su propia ambición. Por primera vez, Tom Severin sentirá el peso de la culpa, pues sabe que él jamás podrá darle lo que ella más desea. Amor.
Lo cierto es que, exceptuando la primera entrega que me pareció un poco más floja, la serie Ravenel ha traído de vuelta, en mi opinión, a la mejor Lisa Kleypas. La Lisa de Derek Craven, de Nick Gentry y, por supuesto, de Sebastian St. Vincent. Cada nueva novela nos trae personajes redondos, tan bien delineados y con una profundidad psicológica tal, que se acaban convirtiendo casi en familia del lector. El oscuro encanto de Winterborne, la locura de Pandora o el hastiado magnetismo de West. Todos han logrado un sitio destacado en el universo Kleypas. Ni Severin ni Cassandra iban a ser una excepción. La suya es una de esas historias que surgen sin más, sin grandes acontecimientos ni heroicidades. Poco a poco, vamos conociendo a ese Severin del que, pese a haber aparecido en todas las entregas anteriores, apenas sabíamos nada. Y a Cassandra. Y es que, si hay algo que llama la atención es lo desapercibido que ha ido pasando este personaje, siempre a la sombra de su hermana. 
Como siempre, el resto de los Ravenel tienen un papel fundamental en el desarrollo de los acontecimientos. Si por algo se caracteriza Lisa Kleypas es por lograr un universo propio en el que los secundarios no son una mera comparsa de la acción.
Para mí, sin duda, una novela de sobresaliente. 


jueves, 16 de abril de 2020

Un beso en París (Stephanie Perkins)

La Torre Eiffel, Amelie y un montón de reyes que se llaman Luis. Esto es todo lo que Anna conoce de Francia. Por eso, cuando sus padres le anuncian que pasará un año en un internado de París, la idea no acaba de convencerla. 
Pero, en la Ciudad del Amor, conoce al chico ideal: Étienne St. Clair. Es listo, encantador y muy guapo. El único problema es que también tiene novia. ¿Conseguirá Anna el ansiado beso de su príncipe azul?
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Un beso en París supone el debut literario de Stephanie Perkins. En esta novela nos encontramos con Anna, una chica norteamericana que, a parte de no saber nada de París, ha interiorizado un montón de clichés sobre la ciudad y sus habitantes y St. Clair, un chico encantador con un gran sentido del humor y el pelo más bonito que Anna haya visto jamás. 
Cuando los padres de Anna abandonan su habitación en la School of América de París (la SOAP para los amigos), ella no se puede sentir más sola. Nunca ha estado lejos de casa, no sabe el idioma (ni la ciudad, el país o, incluso, el continente) y no conoce a nadie en aquel lugar. Convencida de que el curso va a ser un horror y deseosa de volver a casa cuanto antes, ahoga el llanto en la almohada para que sus compañeros de la residencia de estudiantes no la escuchen. Sin embargo, una llamada a la puerta y una oferta irrechazable cambian su suerte. Meredith, la chica de la habitación de al lado, la acoge bajo su ala y, con ella, su grupo de amigos. Josh, Rashmi y, por supuesto, el guapísimo St. Clair. Con ellos, Anna se siente incluso mejor que con sus amigos de América. Son divertidos, encantadores y la aceptan tal y como es. Sobre todo St. Clair, quien la chincha continuamente, pero sale en su defensa en cuanto alguien se mete con ella. Es él quien, al enterarse de que no ha salido ni una sola vez de la residencia por su miedo a no lograr comunicarse, la arrastra a la calle y recorre con ella la orilla del Sena, el barrio latino y la Catedral de Notre Dame. Es él quien la lleva al punto cero de la ciudad para que, sobre aquella estrella, pida un deseo. Ese deseo que ella no se atreve a pedir pues, pese a la atracción que siente por St. Clair, pese a su maravillosa relación y a que a él parece gustarle su compañía, Étienne tiene novia. 
Lo cierto es que Un beso en París me ha sorprendido gratamente. La leí por recomendación de mi hermana a la que, por cierto, le fascinó, pero no tenía grandes expectativas, pues tenemos gustos algo diferentes. 
En realidad, no se trata de una novela romántica como tal sino, más bien, de una novela juvenil donde el amor y la amistad priman sobre todo lo demás. Temas como la soledad, los prejuicios, las mentiras, los engaños e, incluso, algo que estaría muy cerca del acoso escolar, se entrelazan en torno a este grupo de amigos, rozándolos pero sin llegar a tocarlos. Porque si algo caracteriza a Anna y sus amigos es la nobleza. Todos ellos, con sus caracteres, sus diferencias y sus rarezas, incluso, con sus disputas y celos puntuales, son leales y mantienen una de esas amistades a las que todos aspiramos. 
La atracción entre Anna y St. Clair se percibe desde el primer momento, aún cuando la historia está contada en primera persona por la protagonista, pero se desarrolla despacio y con algún malentendido. Esa es, quizá, mi única pega a toda la historia. Aunque lo que hay entre ellos parece evidente para todos, la inseguridad de ambos y las circunstancias parecen querer alejarlos continuamente. Aún así, es una pega muy pequeñita, pues la historia me pareció maravillosa y me mantuvo enganchada al libro, sin poder dejar de leer, hasta que pasé la última página. El hecho de que París, su historia, sus monumentos, sus calles y sus olores fuera mostrándose ante mí página a página sólo añadió magia a una trama ya de por si extraordinaria. En mi opinión, una novela prácticamente de sobresaliente. 

sábado, 1 de febrero de 2020

Devil's Daughter (Lisa Kleypas)

Aunque la hermosa y joven viuda Phoebe, Lady Clare, nunca ha conocido a West Ravenel, ella sabe una cosa con certeza: es un malvado matón. Cuando eran jóvenes, en el internado, hizo que la vida de su difunto esposo fuera un infierno y, por eso, ella no lo perdonará jamás. Pero, cuando Phoebe asiste a una boda familiar, se encuentra con un encantador e increíblemente apuesto desconocido que envía una descarga de hielo y fuego por su cuerpo. Y luego se presenta… Como nada menos que West Ravenel. 
West es un hombre con un pasado manchado. Sin disculpas, sin excusas. Sin embargo, en cuanto conoce a Phoebe se ve consumido por un deseo irresistible… y por la certeza de que una mujer como ella está fuera de su alcance. Lo que West no sabe es que ella no es sólo una puritana aristócrata. Es la hija de una florero de inquebrantable voluntad que hace mucho tiempo se escapó con Sebastian, lord St. Vincent, el peor libertino de Inglaterra. 
En poco tiempo, Phoebe se propone seducir al hombre que ha despertado su naturaleza ardiente y le ha mostrado un placer inimaginable. ¿Será suficiente la pasión que sienten para superar los obstáculos del pasado?
Sólo la hija del diablo lo sabe…

Devil’s daughter es la quinta entrega de la serie Los Ravenel, que supuso el regreso de Lisa Kleypas a la novela histórica. En ella nos encontramos con West Ravenel, a quien hemos conocido bastante bien a lo largo de las entregas anteriores, y con Phoebe, hija de Evie Jenner y Sebastian, Lord St. Vincent. 

West es un hombre consciente de su pasado que ha asumido que no existe un futuro para él. Tras una juventud de libertinaje y excesos, parece haber encontrado su sitio en el mundo en la finca de su hermano, entre campesinos, cerdos “mascota” y nueva maquinaria agrícola. Su inteligencia le ha servido para mejorar la producción de la finca, para solucionar los problemas financieros que acarreaba el título heredado, inesperadamente, por su hermano e, incluso, para salir del abismo al que sus excesos le habían llevado. Sin embargo, no ha logrado hacer las paces consigo mismo y, seguramente, no las haga jamás.

Phoebe no es una joven normal. Pese a su edad, la larga enfermedad de su esposo y su posterior muerte la han endurecido y obligado a madurar más de lo esperado. Con dos hijos a los que adora y una familia extremadamente unida que la ha apoyado en todo momento, ha logrado salir adelante. No obstante, pese al tiempo transcurrido sigue sin sentirse cómoda entre gente extraña y el fin de semana que debe pasar con la familia política de su hermano se presenta como un suplicio. Sobre todo, teniendo en cuenta de quiénes se trata. La familia Ravenel. La familia de West Ravenel, el hombre que torturó a su débil esposo en su juventud. Pese a no ser una persona mezquina o rencorosa, Phoebe no puede evitar sentir un absoluto rechazo por ese libertino inmoral y malvado del que su marido le habló tan a menudo. Pero el hombre que se presenta como West Ravenel no parece malvado ni mezquino. Trata a sus hijos con cariño, cuida de su familia y ayuda a los campesinos en sus labores. Todo el mundo lo adora y Phoebe no tarda en darse cuenta de que le resultaría muy sencillo enamorarse de él. 

West y Phoebe son personajes opuestos. Él, criado por un padre mezquino y con su hermano como única familia. Ella, descendiente del duque de Kingston y, por tanto, procedente de una familia unida y amorosa en la que harían cualquier cosa los unos por los otros. Sin embargo, la atracción entre ellos es instantánea. Podría ser algo simplemente físico, pero la explicación va más allá. West ha encontrado en salvar a otros el sentido de su vida. Phoebe ha dedicado los mejores años de la suya a cuidar de su esposo. Así, parece lógico que West sienta el irrefrenable deseo de proteger a aquella mujer, de salvarla de la existencia triste y solitaria a la que parece haberse resignado. Y Phoebe… Phoebe sabe que, bajo la apariencia desenfada de West hay un hombre del que nadie ha cuidado jamás.

Junto a estos personajes principales, carismáticos de por sí, nos encontramos con otros que llegan a eclipsarlos en algún momento. Marcus, Lord Westcliff; Lilliam, Evie y Anabelle… ¡Y Sebastian! Sebastian, antiguo Lord St. Vincent y actual duque de Kingston, desempeña un papel fundamental en el desarrollo de los acontecimientos y deja clara, en cada una de sus apariciones, que el paso de los años no le ha hecho perder ni una pizca de su encanto. Sebastian sigue siendo aquel libertino que, con sólo una sonrisa, conquistaba a cualquiera aunque, por supuesto, su interés sigue estando, tantos años después, completamente centrado en una tímida florero con el cabello del color del fuego.

Devil’s Daughter es una novela divertida, con personajes increíbles que mantiene al lector enganchado a cada palabra desde la primera hasta la última página. No obstante, y pese a ser un libro Kleypas, he de reconocer que me decepcionó el final, ya que me quedé con la sensación de que el desenlace se precipitaba y de que la autora podía haber contado algo más de su vida juntos.


Aún así, para mí, una novela de sobresaliente. 

lunes, 25 de noviembre de 2019

Un día de diciembre (Josie Silver)

Laurie no cree en el amor a primera vista. Piensa que una cosa son las películas y otra, la vida real. Sin embargo, un día de diciembre, su mirada se cruza con la de un desconocido a través de la ventanilla empañada de un autobús. Surge la magia y Laurie se enamora perdidamente, pero el autobús arranca y sigue su camino por las calles nevadas de Londres.
Está convencida de que es el hombre de su vida, pero no sabe dónde encontrarlo. Un año después, su mejor amiga Sarah le presenta a Jack, su nuevo novio, del que está muy enamorada. Y sí, es él: el chico del autobús.
Laurie decide olvidarle, pero...
¿Y si el destino tiene otros planes?

Un día de diciembre es una novela romántica contemporánea donde nos encontramos con Laurie, una chica normal, práctica, aunque con una vena romántica que esconde bajo un cierto cinismo; y con Jack… un caballero fuera de época.
Laurie vive con su mejor amiga, Sarah, en un acogedor apartamento de Londres. Inseparables desde que se conocieron, no podrían ser más diferentes. Sarah es una belleza despampanante, con su cabello pelirrojo y su parecido con la sirenita, a la que le gusta divertirse, beber en exceso y enamorarse con cierta frecuencia. Laurie, por su parte, posee una belleza discreta y un carácter más tranquilo y comedido que el de su compañera. Y, sin embargo, pese a sus diferencias, ninguna de las dos puede entender la vida sin la otra. Por eso, cuando la mirada de Laurie se cruza con la de aquel desconocido a través de la ventanilla del autobús y siente que se ha enamorado perdidamente, la primera en saberlo es Sarah. Día tras día, es Sarah quien la acompaña por los pubs y bares de Londres en busca de aquel desconocido. Laurie se lo ha descrito tantas veces, con tanto detalle, que está segura de que Sarah podría encontrarlo incluso sin ella. Pero, cuando esta llega con su nuevo novio, Laurie descubre que se ha equivocado. Sarah ha encontrado al chico del autobús… pero ella no lo sabe.
Cuando Jack se presenta en el apartamento de su nueva novia para conocer a la mejor amiga de esta, no sabe qué esperar. Sarah la adora y no para de hablar de ella por lo que Jack sabe que debe hacer todo lo posible para caerle bien. Para él, un chico atractivo y encantador, esto no supone ningún problema. Pero, cuando la puerta se abre y la compañera de piso de Sarah aparece ante él, su mundo se vuelve patas arriba. Lo último que esperaba era encontrar a la misteriosa chica del autobús, la que ha ocupado sus fantasías durante los últimos meses.
Ni Jack ni Laurie quieren lastimar a Sarah por lo que cualquier sentimiento entre ellos debe desaparecer. Jack es el novio de Sarah. Laurie su compañera de piso. Y entre ellos nunca habrá nada más que una relación cordial.
Reconozco que siento debilidad por cualquier novela ambientada en Londres. En cuanto esta ciudad aparece, la historia tiene otro color para mí, más acogedor, más romántico. Lo mismo ocurre cuando una novela está ambientada en Navidad. Casi puedo ver las luces y oler las garrapiñadas. Sentir el frío en la nariz y escuchar los villancicos. Así que, si una novela está ambientada en Londres y en Navidad tiene mi atención absoluta. Y si me presentan una historia como esta, tiene mi reconocimiento inmediato.
Lo cierto es que la historia de Laurie y Jack es una historia de querer y no poder, de emociones que, por más que tratan de olvidarse, resultan imposibles de esconder. Ninguno de los dos quiere hacer daño a Sarah pero, en el proceso, se lo hacen mutuamente. Sería fácil pensar: “A la mierda, que se vayan juntos y que le den a Sarah”. Tal vez, esta hubiera sido la escapatoria fácil de la autora. Si Sarah fuera un personaje que provocara rechazo o que resultara insulso, sería sencillo. Pero resulta que es encantadora. Y el lector tampoco quiere hacerle daño. Así que, nos vemos arrastrados por los acontecimientos, igual que los protagonistas. El nuevo novio de Sarah se convierte en su pareja formal. La relación avanza, pasa el tiempo, y es evidente que la relación de los protagonistas es imposible. Cada uno debe seguir su camino, dos vidas paralelas condenadas a no encontrarse nunca.
Una novela en la que el lector sufre hasta el último momento, repleta de ternura pero en la que las escenas tiernas entre los protagonistas escasean y sirven sólo para dar un poco de oxígeno. Más que una novela romántica propiamente dicha es una historia sobre la amistad, la confianza y la importancia de cada una de las decisiones que se toman en la vida.

Para mí, simplemente maravillosa. Sin duda, le daría un sobresaliente. 

lunes, 18 de noviembre de 2019

Lady Victoria

¿Queréis terminar de leer la historia de Lady Victoria? 

Podéis hacerlo a través del siguiente enlace en El Rincón de la Novela Romántica. Además, encontraréis montones de relatos de diversos géneros. 

¡No os los perdáis!