"El conde sintió un dolor punzante en el corazón como nunca había sentido. Si ella moría, él no querría seguir viviendo" Julia, Karen Robards.

domingo, 19 de febrero de 2012

Hielo azul (Anne Stuart)

Para la conservadora de museo Summer Hawthorne, aquella vasija de cerámica azul hielo que le había regalado su niñera japonesa era un tesoro de gran valor sentimental... hasta que alguien intentó matarla para hacerse con ella.
Aquella reliquia de valor incalculable estaba a punto de desatar una lucha de poder a la que había que poner freno a toda costa. Era una situación desesperada y el agente internacional Takashi O’Brien había recibido órdenes precisas: nadie era imprescindible. Nada. Y mucho menos aquella mujer a la que se estaba acercando peligrosamente a medida que aquel juego letal se acercaba también a las montañas de Japón, donde la verdad podía resultar tan seductora como mortal...” (Sinopsis extraída de Autoras en la Sombra).

Hielo azul constituye la tercera entrega de la serie “Hielo” de la autora de novela romántica Anne Stuart.

En esta ocasión es la historia de Takashi O’Brien, misterioso agente al que ya habíamos conocido anteriormente, y Summer Hawthorne, conservadora de arte a la que no habíamos visto antes,  la que ocupa sus páginas.

Summer es una mujer que cualquiera podría considerar normal, con un trabajo bastante normal y un coche demasiado viejo para su propia seguridad. No obstante, la herencia que su niñera le dejó tras su muerte ha puesto patas arriba esa existencia tan normal y la ha convertido en el objetivo de una peligrosa secta que desea hacerse con esos tesoros…

Y con ella misma.

Así pues, sabiendo que el Shirosama, líder espiritual de la “Hermandad del Conocimiento Verdadero”, es el que ha estado detrás del asalto a su propia casa, decide exponer alegremente en el museo ese objeto aparentemente tan codiciado, en un intento de desviar la atención de aquellos hombres.

Summer no tiene ni idea de por qué aquella vieja vasija despierta semejante interés y por eso cuando, tras la exposición, alguien la golpea y la mete en el maletero de un coche no puede entender qué es lo que sucede. Por eso, cuando el coche en el que la han secuestrado comienza a ser perseguido y el ruido de los disparos la hacen ponerse a temblar, no comprende cómo ha acabado en una situación como esa. Sólo cuando aquel atractivo desconocido la saca del compartimento, la monta en su deportivo y comienza a recorrer las calles a toda velocidad, empieza a comprender lo que sucede. Se ha metido en un lío, en uno muy gordo, y no está segura de si ha emprendido la huida al lado del bueno o del malo de la película.

Takashi O’Brien no es un caballero andante. Ni siquiera es un buen hombre. Es un agente acostumbrado a actuar según las circunstancias, a tomar las decisiones oportunas en cada momento, por muy drásticas que estas sean. Es un hombre acostumbrado a lidiar con la muerte. Por eso aquella misión debería ser pan comido. Porque arrancarle una vasija a una niña malcriada de Hollywood no puede ser tan complicado. Se ha enfrentado a misiones más duras y a enemigos peores que una secta de lunáticos.

Pero cuando observa a la mujer que permanece sentada en el asiento del acompañante, aparentemente tranquila a pesar de lo sucedido, comienza a plantearse que tal vez las cosas no sean tan sencillas. Cuando, poco a poco, su mundo se viene abajo, la tensión se acumula, el peso sobre sus hombros aumenta y las desgracias la golpean sin darle tregua, él espera que se desmorone. Mas ella no lo hace y es entonces cuando Takashi se da cuenta de que tiene un problema. Summer no es como él había pensado y deshacerse de ella no le resultará tan sencillo ya que ella le gusta. Le gusta mucho. Aun así, es un profesional y cuando llegue el momento actuará tal y como se espera de él. Eso sí, procurará que no sufra.

Tras leer Hielo negro, decidí que me gustaba el estilo de Anne Stuart, al menos en lo que a esta serie se refería. Así pues, me preparé para ponerme con el siguiente libro, Frío como el hielo. Mas una crítica que, tal vez, no debiera haber leído me llevó a saltarme deliberadamente esa entrega. Y es que creo que todavía no estoy preparada para enfrentarme a Peter. De este modo, tras ponerme en antecedentes (es necesario saber una serie de cosas sobre Takashi antes de leer su novela) me sumergí en la historia de este individuo.

Lo primero que llama la atención en Takashi es que es más cercano que sus predecesores. Evidentemente, tal y como su profesión exige y fiel a la caracterización que Anne Stuart suele hacer de sus personajes masculinos, es un tipo frío, distante, capaz de hacer lo que sea necesario para seguir adelante. No obstante, a lo largo de la novela hay ligeros detalles que lo distancian de Bastien y Peter. Las ligeras sonrisa que en ocasiones se le escapan. La preocupación que, a veces, demuestran sus actos. El modo en el que trata a la protagonista. Lo cierto es que, incluso, podría considerarse un personaje dulce. Tan dulce como puede ser un despiadado agente del Comité, pero dulce al fin y al cabo.

Asimismo, la fortaleza de Summer también es curiosa. A medida que avanza el libro se va haciendo evidente de dónde lo ha sacado, pero en un primer momento desconcierta. Desconcierta incluso al propio Taka que no sabe qué debe hacer para conseguir lo que quiere de ella.

En lo que al estilo se refiere, como suele ser habitual en la autora, estamos ante una novela de ritmo trepidante, escasez de escenas románticas y palabras bonitas, pero repleta de acciones que hablan por sí solas. Los personajes secundarios, como siempre, resultan, en su mayoría, misteriosos, oscuros, y dejan la puerta abierta a nuevas historias.

Para mí, una novela de sobresaliente que, contrariamente a lo que suele suceder con Anne Stuart, es recomendable incluso para las más románticas. Le doy un 9.

Por cierto…

¡¡SPOILER!!

El final es de lo mejor de la novela. La autora tiene una capacidad sorprendente para crear finales que, sin grandes declaraciones ni cierres excesivamente sentimentales, te dejan soñando despierta.

                                                         

3 comentarios:

LadyMarian dijo...

Leí este libro hace mucho y no me acuerdo mucho de él pero sí me acuerdo que me gustó. Mucho suspenso!

Qué música es la que pusiste en el blog? La conozco, es una nueva versión pero no me acuerdo de qué...

Besos

Fani dijo...

Hola LadyMarian!
A mí también me gustó. La verdad es que Anne Stuart es muy buena en este tipo de novelas (sus históricas ya no me gustan tanto).

¿A cuál te refieres? Cambié parte de la música porque están retirando tantas cosas de Youtube que la mitad ya no funcionan. La que puse es de George Winston (aún hay algunos temas de Richard Clayderman, Yiruma y Kenny G, pero pocos) un pianista que también me gusta mucho y tiene versiones de canciones muy buenas. Te lo recomiendo.

Biquiños!!

LadyMarian dijo...

George Winston. Tomo nota! Me gustó.
Besos

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