domingo, 15 de mayo de 2011

Una más.

Y en el delirio provocado por la fiebre, entre las convulsiones y los ataques de tos, iba murmurando nombres, todos femeninos, todos de mujeres que, probablemente, nada habían significado para él. Una tras otra fueron pasando por aquella habitación, aunque sólo fuera a través de su memoria pues ninguna de ellas se había molestado en ir hasta allí. Todas pasaron. Todas menos ella. Y en ese instante se dio cuenta de que ni siquiera había logrado un hueco entre sus recuerdos, de que, en realidad, no era más que una cifra en su lista mental de rostros anónimos, si acaso recordaba sus rasgos, de mujeres a las que había seducido y había olvidado. Sólo era otra de aquellas ilusas que habían soñado con que con ellas la historia sería diferente. Se habían equivocado. Ninguna de ellas había tenido en cuenta que el corazón de aquel hombre se había ido con una mujer de la que ya no quedaba nada.
Arrellanándose en la butaca, cerró los ojos. Sólo le quedaba esperar a que exhalara su último suspiro y rezar por que, con él, se llevara la angustia y la tristeza que la atenazaban desde el mismo momento en que lo había conocido.

lunes, 2 de mayo de 2011

"Despiertos a medianoche" (Jacquie D'Alessandro)

“El libro de Mary Shelley, Frankenstein, tiene alborotadas a todas las jóvenes de Londres, sobre todo a la señorita Sarah Moorehouse. Su imaginación está en plena ebullición, de modo que cuando divisa a Matthew Devenport, marqués Langston, entrado a hurtadillas en su casa a altas horas de la madrugada con una pala en la mano, no le queda más remedio que investigar. Alentada por la curiosidad, la aventurera muchacha se cuela en su recámara... y es pillada con las manos en la masa por este guapísimo aristócrata totalmente en cueros.
El marqués Langton tiene mejores cosas de las que preocuparse que de un grupo de jovencitas amantes de la literatura. Pero el plan maestro de Matthew para salvar a su familia de la ruina podría verse frustrado cuando descubre a Sarah escondida tras las cortinas de su cuarto. ¿Qué estará tramando la entrometida mujer? ¿Y por qué su deseo se inflama por una muchacha que es demasiado inquisitiva para su propio bien? Bueno, dos pueden jugar al mismo juego... Y cuando Matthew captura a la seductora Sarah en toda su desnuda gloria, la noche de travesuras tan solo acaba de empezar...” (Sinopsis de la obra en la web de novela romántica, Autoras en la sombra)

Despiertos a medianoche es la novela que abre la serie Sociedad literaria de damas de Londres, de Jacquie D’Alessandro. En ella nos encontramos con Mathew Devenport, marqués de Langton, y Sarah Moorehouse, dos personajes completamente opuestos que, no obstante, se complementan a la perfección.

Mathew ha sido siempre un hombre de éxito. Atractivo, seductor, noble y rico, nunca le han faltado las mujeres ni el poder. O, al menos, eso es lo que la sociedad cree. Y es que, en realidad, la vida de Mathew no es tan atractiva como podría parecer. Arruinado y acosado por el fantasma de las promesas hechas a su padre en el lecho de muerte, el atractivo aristócrata debe buscar una solución a sus problemas y el modo de cumplir con lo prometido. Por eso se pasa las noches cavando en el jardín. Por eso convoca en su casa a todas aquellas jóvenes herederas. Porque si no encuentra lo que busca, no le quedará más remedio que matar dos pájaros de un tiro. Casándose sin amor con una mujer rica cumplirá con la promesa hecha a su padre y pondrá fin a la dura situación de sus finanzas. No obstante, esta solución no termina de convencerle… Y menos después de conocer a la sorprendente Sara Moorehouse.

Sarah no es una dama de alta cuna ni pertenece al entorno en el que se mueve el marqués de Langton. Simplemente, es una joven sencilla cuya hermana se casó con un aristócrata que, lamentablemente, no tardó en dejarla viuda. Por eso, porque su hermana es una viuda hermosa y de fortuna considerable, se encuentra en las tierras de lord Langton en ese momento.  Por eso, porque ella, en realidad, no tiene la menor oportunidad con el atractivo noble, debe alejarse de él… aunque eso sea, precisamente, lo más difícil que haya hecho nunca.

El primer encuentro entre estos dos personajes les sorprende a ambos. Por un lado, Mathew, al que no le gusta demasiado socializar, descubre que se encuentra tremendamente cómodo con esa joven que no deja de sorprenderlo con su comportamiento y su forma de ser. Por otro, la anodina Sarah, que ha aceptado hace mucho que jamás logrará conquistar las atenciones de ningún hombre y se ha conformado con esa situación, descubre que, en esta ocasión, le gustaría ser otra persona, una mujer capaz de conquistar al esquivo marqués. Y así, poco a poco, ambos se darán cuenta de que por más que lo intenten les resultará imposible mantenerse alejados y no verán más que una solución para sus problemas. Noche tras noche, Sarah y Mathew se reunirán en el jardín para terminar el trabajo que el marqués había empezado: encontrar allí enterrada la solución a todos sus problemas. Así, día tras día, verán como sus esperanzas se van esfumando y Mathew se ve cada vez más arrastrado hacia un matrimonio que no desea.

Despiertos a medianoche es una novela que me ha sorprendido. Acostumbrada como estoy al humor y la dulzura de las novelas de Jacquie D’Alessandro me sorprendió considerablemente encontrarme con una novela como esta: oscura, del estilo de aquellas novelas góticas que tanto parecen gustar a las protagonistas de novela histórica. Es cierto que mantiene las características propias de las novelas de esta autora pero, al mismo tiempo, introduce novedades como esta que sorprenden y, al menos en mi caso, gustan. Me ha encantado el modo en el que la autora trata a los personajes, como individuos con problemas, tanto afectivos como psicológicos, pero sin victimismos ni dramas por ellos. Son seres que deben superar sus miedos, sus inseguridades y sus dificultades, algo que hacen poco a poco, apoyándose mutuamente y desarrollándose hasta conseguir una gran complejidad psicológica. Asimismo, los personajes secundarios también aparecen muy bien caracterizados y tratados y algunos de ellos nos hacen desear que tengan novela propia (algo que sucede pues esta novela es sólo el comienzo de la serie). La trama, bien elaborada y verosímil (aunque en ocasiones pueda parecer que no), así como los agudos diálogos y la dulzura de la historia, dan lugar a una novela sorprendente, atractiva, que engancha desde la primera página y que no pierde fuerza en ningún momento. Con unos giros sorprendentes, es, desde luego, una novela que recomendaría a todos los que gusten de la novela romántica histórica. Sin duda, le doy un 9,5.