sábado, 16 de octubre de 2010

Corazón de fuego(Gaelen Foley)

Lucien Knight se ha ganado a pulso el sobrenombre de “Lucifer”. Antes de la guerra, él y su gemelo Damien, alias “Demonio”, dedicaron todos sus esfuerzos a seducir al mayor número de mujeres posible. Después de esta y tras alejarse de su hermano más de lo que le gustaría, él solo ha dado pie a uno de los mayores escándalos del momento. Sin temor a las consecuencias, ha recuperado el Hellfire Club, el club de depravación y libertinaje que, años atrás, había creado su padre. Lo que muy pocos saben es que Lucien no es, en realidad, quien aparenta ser…

Y que lo que más ansia en la vida es lo único que ha estado siempre fuera de su alcance.

Alice Montague es el ejemplo perfecto de joven dama hermosa y recatada. Tras perder a sus padres siendo poco más que una niña, siempre ha estado extremadamente unida a su hermano. Hasta que la guerra se lo arrebata y la deja prácticamente sola. Sólo una persona le queda para aliviar su soledad. Una personita de tres años cuyo cariño y dulzura han impedido que caiga en la desesperación. Su sobrino Harry. Lástima que su madre, la caprichosa y voluble Caro, esté más preocupada por divertirse con su amante, Lucien Knight, que por cuidar de su hijo. Por eso, cuando el pequeño cae enfermo, la paciencia de Alice se agota. Por una vez en su vida, Caro se comportará como es debido, aunque para ello tenga que ir a la mansión Revell y arrastrarla de vuelta. Lástima que los planes nunca salgan como se espera…

Y es que, tras su primer encuento con “Lucifer”, sabe que está perdida. Jamás podrá librarse de él. Sobre todo, porque Lucien ha decidido que aquella mujer es la respuesta a todas sus plegarías y no está dispuesto a dejarla marchar.

Corazón de fuego supone la segunda entrega de la serie Knight de la autora Gaelen Foley. En la primera entrega ya se nos hablaba de él pero no es hasta esta novela que conocemos a los dos atractivos y misteriosos gemelos Knight.

Desde la primera página nos damos cuenta de que Lucien es un hombre perverso, acostumbrado a salirse con la suya. No obstante, a medida que vamos conociendo a este enigmático personaje nos vamos dando cuenta de que, en realidad, no es lo que parece. Lucien es un individuo atormentado, un hombre que ha vivido siempre a la sombra de su gemelo Damien, “el héroe”, mientras que él no ha sido más que “el otro”. Convencido de que juntos eran invencibles, ingresó en el ejército, siguiendo a su hermano, cuando lo que en realidad deseaba era dedicarse a la medicina. Renunciando a sus sueños, a sus anhelos e, incluso, al respeto por si mismo, Lucien siguió a su hermano y le brindó todo su apoyo y ayuda… Sólo para que Damien acabase alejándose de él. Ahora, tras haber perdido a la única persona que verdaderamente lo comprendía, se ha quedado solo. Por eso, cuando Alice Montague, con su etérea belleza y su alma incólume, aparece en su casa se da cuenta de que aquella mujer es la única que puede salvarle. Y, por eso, no puede dejarla marchar…

Aún cuando, para retenerla, tenga que recurrir a una estrategia propia del mismísimo Lucifer.

Alice, por su parte, se nos presenta como la mujer perfecta. Dulce, bondadosa, comprensiva, cariñosa y tremendamente hermosa, ha dedicado los últimos años a cuidar de su hermano y de su sobrino. Tal vez por eso todavía no se ha casado, aún cuando tiene algunos pretendientes. Quizá, sencillamente, todavía no ha encontrado al hombre adecuado. Sea cual sea el motivo, está claro que Lucien no es el hombre adecuado para cambiar su estado civil. Malvado y depravado es, además, el amante de su cuñada. Lástima que, obligada por las circunstancias, a Alice no le quede más remedio que conocer al verdadero Lucien…

Y caer rendida a sus pies.

Lo cierto es que Corazón de fuego, junto con Corazón de Hielo (la novela de Damien), son mis novelas favoritas de esta serie (seguidas muy de cerca por Enamorada del diablo y Seductora inocencia). A través de ellas conocemos a dos hombres a los que la guerra y las circunstancias de su nacimiento han marcado terriblemente, convirtiéndolos en seres misteriosos, aparentemente fríos y despiadados pero que, en el fondo, no son más que fachada. A través de sus páginas se nos va revelando una historia que, poco a poco, nos sumergirá y nos hará sentirnos parte de esa gran familia que son los Knight. Sin duda, una de esas novelas que vale la pena leer y releer…

Y releer…

Y releer…

¿He dicho ya que vale la pena releerla? Para mí esta es la décima relectura.


viernes, 15 de octubre de 2010

Seductora inocencia (Gaelen Foley)




La vida de Belinda no ha sido un camino de rosas pero ha logrado salir adelante gracias a su trabajo como profesora. Hasta que un egoísta y engreído aristócrata se encapricha con ella y decide arruinarle la vida. De la noche a la mañana, el mundo de Bel se viene abajo. Su padre es encerrado en la cárcel y a ella la ponen de patitas en la calle. Sin embargo, es una mujer fuerte y está dispuesta a salir adelante decentemente… aunque el destino parece tener otros planes. Tras ser víctima de una terrible violación, Bel se ve obligada a dejar de lado su orgullo y respetabilidad para poder salir adelante. Sin ni siquiera darse cuenta, se convierte en la cortesana más bella y deseada del momento… Y acaba en los brazos del serio y virtuoso Duque de Hawkscliffe.

Robert Knight, duque de Hawkscliffe, ha sido siempre un hombre virtuoso, un ejemplo a seguir, el aristócrata perfecto. Con una vida admirable y una reputación intachable, nadie podría imaginarse que esconde un escandaloso secreto. Se ha enamorado de la dama equivocada. Y, ahora, esa mujer está muerta. Convencido de que el culpable no es otro que Dolph, el sobrino de su viudo, está dispuesto a desenmascararlo y hacerle pagar por lo que ha hecho. Y para ello debe recurrir a una mujer que puede acabar con su reputación… Y con su corazón.

Seductora inocencia constituye la primera entrega de la serie de los Knight de la autora Gaelen Foley. En ella, conocemos a algunos de los miembros de esta entrañable familia con la que, libro a libro, nos iremos encariñando. Jacinda, Lizzie, Lucien, Damien o el atractivo Alec, aparecen en esta primera entrega. Incluso el descarriado Jack tiene su huequito. Pero, sobre todo, conocemos a dos personajes que, desde la primera página, consiguen hacerse con el corazón del lector. Bel y Robert, dos seres que, cada uno a su manera, han tenido que hacer frente a una vida que no se ha decidido a tratarlos bien.
Bel es una mujer fuerte, inteligente, dulce y cariñosa, cuyo futuro se ha visto truncado por los caprichos de un arrogante aristócrata. De la noche a la mañana, vio como todo aquello que quería se venía abajo y como su vida se convertía en un auténtico infierno. Mas, en lugar de derrumbarse, la valiente Bel decide hacerle frente aún cuando, para ello, tenga que renunciar a una parte de si misma. Sin más opciones a la vista, acaba cediendo a convertirse en una cortesana con la suerte, o la desgracia, de que su primer protector no sea otro que el “duque virtuoso”. Junto a él violará todas y cada una de las normas de su oficio… Incluso la más importante. Jamás te enamorarás de tu protector.
Robert Knight es todo un ejemplo de caballero. Responsable, honrado, protector e intachable, siempre ha sido aquello que se esperaba de él. El hijo perfecto. El hombre perfecto. El duque perfecto. Siendo un niño se convirtió en un padre para sus hermanos y, desde entonces, todo han sido obligaciones en su vida. Sin tiempo para el placer. Sin tiempo para el amor. Hasta que Belinda aparece y lo obliga a elegir entre el deber y el corazón.

Seductora inocencia es una novela maravillosa, la inauguración perfecta para esta entrañable serie que ha conquistado a los lectores de medio mundo. Con unos protagonistas encantadores y unos secundarios que no se quedan atrás es de las pocas novelas que he leído hasta ahora a las que no le sobra ni le falta una sola página. De tener que ponerle nota, sin duda, se merece un 10.