Sí, Molly se siente feliz por casi todo... excepto por llevar tanto tiempo enamorada de Kevin Tucker, el desvergonzado y terriblemente atractivo jugador de los Chicago Stars. ¡Un hombre que ni siquiera recuerda como se llama ella!
Una noche la tendencia de Molly a meterse en líos la lleva directo a los brazos de Kevin. Si, al menos, ese futbolista demasiado bien pagado, que conduce ferraris y detesta a los caniches, fuese tan superficial como ella desea, Molly podría proseguir con su vida casi perfecta..."
Este corazón mío supone la quinta entrega de la serie Chicago Stars de la autora Susan Elizabeth Philips (SEP para los amigos). Por supuesto, y como no podía ser de otro modo, no me he leído ninguno de los anteriores (fea y, aparentemente, inevitable costumbre esa de leer las series como me da la gana) pero me he informado y, al parecer, el resto de las novelas son, al igual que esta, maravillosas. Y digo bien. Maravillosa, con todas las letras. Eso es lo que me ha parecido la historia de la atolondrada pero encantadora Molly y el hipermusculado pero, al mismo tiempo, hiperinteligente Kevin Tucker.
Molly es una chica tremendamente inteligente que, tras regalar alegremente una inmensa fortuna, ha encontrado el trabajo de sus sueños, la salida ideal para toda esa inteligencia e imaginación que puebla su cabeza: escribir cuentos infantiles cuya protagonista, una conejita llamada Daphne, se le parece tremendamente. Sobra decir que, el amor platónico de este entrañable personaje, es un chulo y seductor tejón que conduce Harleys y motos de agua y cuyo asombroso parecido con Kevin es totalmente fruto de la casualidad...
O del encaprichamiento que la joven tiene, desde hace años, con la estrella de los Chicago Stars.
Y es que, a pesar de que él ni siquiera logra recordar su nombre, Molly está perdidamente enamorada de este individuo cuya fascinación por las mujeres de largas piernas y corta conversación se está haciendo ya legendaria.
Kevin Tucker es el mejor en lo que hace y lo sabe. Desde niño ha tenido claro que para él lo primero es el fútbol. El problema es que también es lo segundo, y lo tercero... Así pues, su vida personal se ve limitada a relaciones cortas, con mujeres aún más cortas cuyo dominio de la lengua inglesa sea escaso o nulo y que no supongan, en ningún momento, una amenaza para sus prioridades. Y es que, cuando eres un prometedor quarterback, no puedes permitir que nada te distraiga. Ni siquiera una mujer de estridente pelo rojo y lengua viperina. Y, mucho menos, si esa mujer, de cuyo nombre no logra acordarse, es la hermana de tu jefa. El problema surge cuando la atolondrada joven decide meterse en su cama. Y, sobre todo, cuando un par de meses después el esposo de su jefa irrumpe en su hotel con la firme intención de partirle la cara...
¡Por dejar embarazada a su cuñada!
De la noche a la mañana, Kevin verá como su vida da un giro de 180º y pasa de ser uno de los solteros más codiciados a un... Bueno, no puede decirse que devoto pero, desde luego, sí que se convierte en un gruñón e insoportable esposo. Poco a poco, se dará cuenta de que, en realidad, Molly no es, en absoluto, lo que aparenta y que su vida no era, realmente, tan maravillosa como él pensaba.
Este corazón mío es una novela entrañable, repleta de ironía, en la que los momentos de pasión y dulzura se entremezclan con otros tremendamente divertidos y en la que, a cada página que pasamos, vemos como unos personajes inicialmente inmaduros, evolucionan y crecen psicológicamente hasta convertirse en seres inolvidables para el lector.
