viernes, 27 de agosto de 2010

Este corazón mío (Susan Elizabeth Philips)

"Molly Somerville tiene fama de meterse en líos. Es verdad que se desprendió de una herencia de quince millones de dolares... pero vaya, nadie es perfecto. Aún así, si alguien tiene una vida casi perfecta, esa es Molly. Aunque sus libros de la Conejita Daphne podrían venderse mejor, vive encantada con su minúsculo loft, su caniche francés y su profesión de escritora de cuentos infantiles.
Sí, Molly se siente feliz por casi todo... excepto por llevar tanto tiempo enamorada de Kevin Tucker, el desvergonzado y terriblemente atractivo jugador de los Chicago Stars. ¡Un hombre que ni siquiera recuerda como se llama ella!
Una noche la tendencia de Molly a meterse en líos la lleva directo a los brazos de Kevin. Si, al menos, ese futbolista demasiado bien pagado, que conduce ferraris y detesta a los caniches, fuese tan superficial como ella desea, Molly podría proseguir con su vida casi perfecta..."

Este corazón mío supone la quinta entrega de la serie Chicago Stars de la autora Susan Elizabeth Philips (SEP para los amigos). Por supuesto, y como no podía ser de otro modo, no me he leído ninguno de los anteriores (fea y, aparentemente, inevitable costumbre esa de leer las series como me da la gana) pero me he informado y, al parecer, el resto de las novelas son, al igual que esta, maravillosas. Y digo bien. Maravillosa, con todas las letras. Eso es lo que me ha parecido la historia de la atolondrada pero encantadora Molly y el hipermusculado pero, al mismo tiempo, hiperinteligente Kevin Tucker.

Molly es una chica tremendamente inteligente que, tras regalar alegremente una inmensa fortuna, ha encontrado el trabajo de sus sueños, la salida ideal para toda esa inteligencia e imaginación que puebla su cabeza: escribir cuentos infantiles cuya protagonista, una conejita llamada Daphne, se le parece tremendamente. Sobra decir que, el amor platónico de este entrañable personaje, es un chulo y seductor tejón que conduce Harleys y motos de agua y cuyo asombroso parecido con Kevin es totalmente fruto de la casualidad...
O del encaprichamiento que la joven tiene, desde hace años, con la estrella de los Chicago Stars.
Y es que, a pesar de que él ni siquiera logra recordar su nombre, Molly está perdidamente enamorada de este individuo cuya fascinación por las mujeres de largas piernas y corta conversación se está haciendo ya legendaria.

Kevin Tucker es el mejor en lo que hace y lo sabe. Desde niño ha tenido claro que para él lo primero es el fútbol. El problema es que también es lo segundo, y lo tercero... Así pues, su vida personal se ve limitada a relaciones cortas, con mujeres aún más cortas cuyo dominio de la lengua inglesa sea escaso o nulo y que no supongan, en ningún momento, una amenaza para sus prioridades. Y es que, cuando eres un prometedor quarterback, no puedes permitir que nada te distraiga. Ni siquiera una mujer de estridente pelo rojo y lengua viperina. Y, mucho menos, si esa mujer, de cuyo nombre no logra acordarse, es la hermana de tu jefa. El problema surge cuando la atolondrada joven decide meterse en su cama. Y, sobre todo, cuando un par de meses después el esposo de su jefa irrumpe en su hotel con la firme intención de partirle la cara...
¡Por dejar embarazada a su cuñada!
De la noche a la mañana, Kevin verá como su vida da un giro de 180º y pasa de ser uno de los solteros más codiciados a un... Bueno, no puede decirse que devoto pero, desde luego, sí que se convierte en un gruñón e insoportable esposo. Poco a poco, se dará cuenta de que, en realidad, Molly no es, en absoluto, lo que aparenta y que su vida no era, realmente, tan maravillosa como él pensaba.
Este corazón mío es una novela entrañable, repleta de ironía, en la que los momentos de pasión y dulzura se entremezclan con otros tremendamente divertidos y en la que, a cada página que pasamos, vemos como unos personajes inicialmente inmaduros, evolucionan y crecen psicológicamente hasta convertirse en seres inolvidables para el lector.

jueves, 5 de agosto de 2010

Besar a un ángel (S.E.P)



En el mismo instante en el que pasé la última página de Ella es tan dulce, decidí que no leería nunca más una novela de Susan Elizabeth Philips, y no porque la novela en sí estuviera mal sino porque pasó ante mí sin dejar absolutamente nada. Es cierto que se me escapó alguna sonrisa mientras me hallaba entre sus páginas pero, en general, la impresión que me dejó fue de un vacío absoluto y, a estas alturas, he leído tantas cosas que no me han transmitido nada que prefiero evitarlas. No obstante, tal vez por curiosidad o, simplemente, porque no tenía nada que hacer en ese momento, se me ocurrió leer un extracto de la novela Besar a un ángel que encontré en internet. Nada extenso, unas cuantas páginas que, por muy insulsas que fueran, tampoco me robarían mucho tiempo. Cuál fue mi sorpresa cuando la barra de bajada del Word llegó al final del documento y descubrí que no podía quedarme así. ¡Aquello era un delito! Uno no puede dejar que alguien pruebe la ambrosía para sacársela después sin permitirle saborearla. Así pues, a las diez en punto de la mañana del día siguiente irrumpí en la Casa del libro, como si de una cuestión de vida o muerte se tratara, y me hice con un ejemplar. No pude esperar a llegar a casa para comenzar con la lectura. En cuanto me senté en el autobús, busqué la página en la que me había quedado la noche anterior y volví a sumergirme en un mundo, para mí, totalmente desconocido: el circo.

"La bonita y superficial Daisy Devreaux debe elegir entre ir a la cárcel o casarse con el misterioso hombre que su padre ha escogido para ella. Las bodas no se dan en el mundo moderno. ¿Cómo ha llegado Daisy a esa insostenible situación?
Alex Markov, tan impresionantemente guapo como hosco,
no tiene intención de jugar a ser el novio cariñoso de una pequeña cabeza hueca adicta al champán. Dispuesto a domarla a su manera, arrastra a Daisy de su destacado lugar en la alta
sociedad a un pequeño circo itinerante.
Pero este hombre sin alma ha tropezado con una mujer que es todo corazón. Antes de que pase mucho tiempo, la pasión los lanzará a las alturas sin red de seguridad..."

Besar a un ángel es, ante todo, una novela sorprendente. La trama no se desarrolla en un atestado salón de baile, ni en una mansión oscura y moderna, repleta de vampiros. Ni el lejano oeste, ni las modernas calles de Manhattan tienen cabida entre sus páginas. Es un circo itinerante, un "circo de barro", como Alex lo llama...

Y lo de "de barro" es literal. El circo de los Hermanos Quest, se caracteriza, precisamente, porque es uno de esos circos que se montan en los descampados de cualquier ciudad y se ven rodeados de barro en cuanto la lluvia hace su aparición. Y ahí es, justamente, donde la sofisticada, elegante y glamourosa Daisy va a parar tras casarse con el misterioso y extremadamente atractivo, Alex Markov. Ni sus zapatos de tacón ni sus vestidos de diseño le sirven para nada en semejante entorno. En sólo unos días, Daisy verá como sus días de comodidad y lujo llegan a su fin y su vida se convierte en una constante prueba de resistencia y superación, sobre todo, a la hora de tratar con su arrogante y autoritario marido.

Alex Markov no desea una esposa y, mucho menos, una esposa como la pequeña cabeza de chorlito que le han endosado. Pero una promesa es una promesa y a él no le queda más remedio que cumplir con la que le ha hecho al padre de la joven. Sin embargo, el hecho de que haya prometido pasar seis meses casado con ella, no quiere decir que se lo vaya a poner fácil. Muy al contrario. Alex Markov está decidido a hacer que la vida de Daisy sea un auténtico infierno. Al fin y al cabo, si es ella la que rompe el compromiso antes de tiempo él no tiene porque sentirse culpable.

Pero, en cuanto empieza a conocer a la mujer con la que se ha casado, descubre que no es, en realidad, lo que él creía. Daisy es una joven dulce, cariñosa, con una bondad sorprendente y una increíble inocencia. Por muy difícil que él se lo ponga, ella está dispuesta a adaptarse a las nuevas circunstancias, a su nueva vida y, sobre todo, a hacer que su matrimonio sea un matrimonio de verdad... Aunque no por sólo seis meses. Daisy pretende conseguir de él... ¡Un compromiso para toda la vida! Y así, casi sin darse cuenta, el frío, cínico y arisco Alex se encuentra luchando contra algo más que un matrimonio de conveniencia. Mientras el espectáculo circense sigue su curso, el uraño Markov tendrá que lidiar contra el deseo que siente por Daisy y contra esa deliciosa vida que ella le ofrece.

Besar a un ángel es una novela maravillosa. Quien la lea, probablemente, reirá, llorará, se sorprenderá pero, sobre todo, disfrutará tanto que dudo mucho que pueda olvidarla jamás. Uno de esos libros que merecen un lugar destacado en las estanterías.

Por cierto, todos erramos y yo con S.E.P me había equivocado. Tras leer esta novela he de decir que creo que es una maravillosa autora, capaz de llenar de magia unas cuantas páginas en blanco. Sin duda, una autora más que recomendable.