"El conde sintió un dolor punzante en el corazón como nunca había sentido. Si ella moría, él no querría seguir viviendo" Julia, Karen Robards.

miércoles, 30 de enero de 2013

Cincuenta sombras 3. Cincuenta sombras liberadas (E. L. James)


“Cuando la idealista Ana Steele conoció al dominante, atormentado y exitoso empresario Christian Grey entablaron una ardiente relación que cambió irrevocablemente las vidas de ambos. Consternada, intrigada, y al final un tanto reticente por los singulares deseos sexuales de Christian, Ana exigió un compromiso más profundo por parte de su amante; algo con lo que él estuvo de acuerdo.

Ahora, por fin juntos, ambos comparten mucho más: amor, pasión, intimidad, y un mundo lleno de infinitas posibilidades. Pero Ana siempre supo que amar a un hombre así no sería fácil, y esa relación les impone unos desafíos que nunca se imaginaron. Ana tiene que aprender a convivir con el opulento estilo de vida de Christian sin sacrificar su integridad, identidad o independencia, y Christian debe superar su necesidad de controlarlo todo, y olvidar los horrores de su pasado.


Pero justo cuando parece que su amor va viento en popa y que juntos podrán superar cualquier obstáculo, la mala suerte, la maldad y el destino se confabulan para hacer realidad las peores pesadillas de Ana. Sola y desesperada, tendrá que enfrentarse al envenenado legado del pasado de Christian.” (Sinopsis extraída de Autoras en la Sombra)

Cincuenta sombras liberadas supone la tercera y última entrega de la serie Cincuenta Sombras de E. L. James. En ella, Grey y Anastasia, ya felizmente casados, se enfrentan a las pruebas que el destino sigue poniendo en su camino.

Lo cierto es que esta crítica va a ser muy breve por dos razones. La primera, conocemos a los personajes de las dos entregas anteriores y extenderse con ellos, a estas alturas, no tendría mucho sentido… básicamente porque apenas evolucionan. La segunda, no hay demasiado que decir, en mi opinión, que no se haya dicho antes.

En Cincuenta Sombras Liberadas nos encontramos de nuevo con Ana y Grey, ya casados y dispuestos a ser felices para siempre pero que, sin embargo, parecen condenados a no encontrar tranquilidad. De repente, la vida de ambos corre peligro porque alguien trata de asesinarlos, sin motivo aparente. Y aquí nos encontramos, ya de entrada, uno de los grandes fallos de esta nueva entrega: la trama parece metida con calzador. La historia podía haber quedado finiquitada en el libro anterior —de hecho, para mí, debería haberse quedado en una sola novela—, pero, de repente, le damos una vuelta de tuerca más a la historia y conseguimos un nuevo libro, aun cuando eso vaya en contra de la coherencia de la propia historia. Y, aun encima, contiene tantas escenas de relleno que puedes saltarte unas 100 páginas y no haberte perdido nada.

En lo que a los protagonistas se refiere, como ya he dicho antes, no hay una gran evolución casi hasta el final de la trama. Ana sigue siendo un personaje bastante plano, al que se describe de una manera (inteligente, culta, madura, etc.), pero cuya forma de actuar sigue yendo en contra de esas características que se le atribuyen. Grey, como siempre, el más aceptable en cuanto a evolución y coherencia. En este libro descubriremos, por fin, su pasado y las circunstancias que lo han convertido en quién es y percibiremos más de un cambio en su carácter y modo de encarar la vida.

En lo que al estilo se refiere, siguen presentes los mismos errores de las entregas anteriores, y sigue igual de repetitiva y rudimentaria. La “diosa interior” sigue pululando por ahí aunque, para gran alivio de sus detractores, ha perdido un poco de protagonismo.
Antes de cerrar la crítica, he de decir que, si bien las dos novelas anteriores no me habían parecido excesivamente buenas, al menos habían logrado engancharme. Esta, por el contrario, no lo ha logrado y he acabado saltándome páginas.

Le doy un 5 y sólo porque hubo algún giro que me sorprendió gratamente.

 CITA DE LA NOVELA:

    " Has sido muy desobediente me dice al oído provondome estremecimientos por todo  el cuerpo.
Sí respondo en un susurro.
Mmm. ¿Y qué vamos a hacer con eso?
Aprender a vivir con ello digo en un jadeo. Sus besos suaves y lánguidos me están volviendo loca. Sonríe con la boca contra mi cuello.
Ah, señora Grey. Siempre tan optimista."

2 comentarios:

Marilì acosta dijo...

Fue mas el boom mediatico q tuvo, que en si la propia novela...Me gusto, pero no era para tanto,tanto boom.

Un bs

Fani dijo...

Pues sí, tuvo un boom mediático bestial. Hay que reconocerles, que supieron montarse una muy buena campaña de marketing.

Muchas gracias por pasarte ^^

Biquiños!

ir arriba
Myspace Comments