domingo, 17 de abril de 2011

Adorable seductor (Celeste Bradley)

“Las legendarias habilidades en el juego de Ethan Damont le han hecho merecedor de un lugar en las mesas de juego de las casas más exclusivas de Londres. Ha utilizado su dudoso lugar en la sociedad para ayudar al Club de los Mentirosos. Pero su último favor para el grupo no sólo ha puesto su vida en peligro, sino que le ha arrojado a la mujer que le incita a corregir su actitud de libertino. Lady Jane Pennington es una joven dama decente y la fascinante sobrina de un sospechoso de traición. Ahora es tarea de Ethan descubrir si la mujer a la que encuentra irresistible es consciente o no del engaño de su tío... o culpable de traición a la Corona...

Jane está realmente impaciente por que termine la temporada... hasta que conoce a Ethan Damont. Después de un humillante primer encuentro, Jane espera que un sinvergüenza como Ethan se ría a sus expensas. Pero justo cuando Jane se encuentra vencida por su deseo hacia Ethan, éste la toma presa. De pronto, se ve arrastrada a un peligroso mundo en el que es imposible saber quién es amigo y quién enemigo. ¿Resultara este pícaro ser su ruina... o el amor que siempre ha añorado?”
Adorable seductor supone la quinta entrega de la serie El club de los farsantes de Celeste Bradley. En ella nos encontramos con la historia del misterioso Ethan, a quien ya habíamos conocido anteriormente, y de la, un tanto impulsiva, lady Jane Pennington.
Ethan sabe quién es y lo que es. Sabe que no es más que un “cubresilla” en las pomposas fiestas de sociedad y que, aunque los nobles se diviertan con él en las mesas de juegos, jamás permitirán que se acerque a ninguna de sus hijas. Al fin y al cabo, aún cuando haya logrado amasar su propia fortuna gracias a su habilidad en las mesas de juego, siempre será un plebeyo, el hijo de un simple comerciante. Por eso, cuando descubre la identidad de la dama que ha logrado colarse en sus pensamientos tras un sólo encuentro, decide alejarse de ella. Aunque sea la mujer más sorprendente que ha conocido nunca.
Lady Jane Pennington no sabe si puede fiarse de aquel hombre. No obstante, dadas las circunstancias de su primer encuentro, debe averiguarlo cuanto antes pues, de lo contrario, su reputación se irá al traste. Es lo que tiene que un hombre la encuentre a una colgada de un árbol, cabeza abajo y exhibiendo su ropa interior. Aún cuando haya una explicación perfectamente lógica y coherente para tan lamentable situación. Bueno, dejémoslo en “aún cuando haya una explicación” para aquello. Así pues, Jane no tiene más remedio que acercarse al poco recomendable caballero. Sólo para comprobar que es de fiar, por supuesto. El hecho de que sus indecentes comentarios despertaran una parte de ella que desconocía no tiene nada que ver. Los tristes y solitarios ojos de aquel sinvergüenza, desde luego, no le importan en absoluto. Ella es una dama y él un jugador, un libertino, un caradura, un mentiroso y un tramposo. Él es el tipo de hombre del que cualquier mujer respetable huiría. Menos Jane. Y es que, al parecer, ella es la única que se ha dado cuenta de que Ethan no es, ni de lejos, el tipo de hombre que parece.
Así pues, dada la atracción que surge desde el primer momento entre estos dos personajes, la historia de amor es inevitable. Por mucho que él huya e intente alejarla. Por más que, las circunstancias, conspiren para separarlos.
Me gusta mucho Celeste Bradley. No puedo decir que sea de mis autoras favoritas pero, desde luego, es de esas autoras de las que intento leer casi todo lo que publican. Con un agudo sentido del humor, unos giros que no siempre se esperan y unos personajes a los que se les coge cariño, logra introducir al lector en sus novelas sin demasiados problemas. Esta novela no es una excepción pues engancha desde el primer encuentro, ese en el que Jane se halla en una postura un tanto comprometida. Narrada de una forma ligera, ágil y divertida, es el tipo de libro con el que el tiempo pasa sin que te des cuenta. Además, los simpáticos, y un poco pintorescos, personajes que introduce (tanto protagonistas como secundarios) ayudan a que la trama no pierda interés en ningún momento. Si a eso le añadimos unos cómicos y astutos diálogos tenemos una novela más que recomendable.
Le doy un 8,5.

domingo, 10 de abril de 2011

Los siete secretos de la seducción (Anne Mallory)



“Secreto nº 1: Toda buena seducción debe comenzar siempre con un buen anzuelo…
Miranda Chase, una bella joven que a pesar de no pertenecer a la alta sociedad ha recibido una excelente educación, está cautivada por un perturbador libro que circula por todo Londres. Intrigada, escribe una carta al autor sin saber que sus apasionadas palabras la convertirán en el objeto de deseo de un maquiavélico vizconde, ni que acabará irremisiblemente enamorada de él.
Maximilian, vizconde de Downing, cree que la única emoción verdadera es el deseo. Atractivo e inquietante, sólo le interesa su siguiente conquista… la que siempre justifica su escandaloso modo de vida. Sin embargo, la mezcla de inocencia, confianza y amor que irradia Miranda hace que suceda algo impensable, algo que trastocará sus planes de seducción. Algo que podría amenazar su cínico corazón…

Los siete secretos de la seducción es la segunda novela de Anne Mallory que se ha publicado en castellano. En ella, se nos narra la historia de una joven dependienta de librería cuya pasión por la lectura y fascinación por el autor de un escandaloso libro la llevarán a meterse en un lío del que no podrá salir ilesa… Y es que, con sus inocentes cartas al autor, atraerá sobre su persona la atención de un hombre que, como él mismo dice, siempre consigue lo que quiere.
Miranda Chase es una mujer inocente, sencilla, responsable y con montones de anhelos que, sin embargo, no es capaz de satisfacer. De personalidad tranquila y conformista, lleva años soñando con hacer un Tour por Europa y visitar lugares que siempre la han fascinado. No obstante, jamás ha reunido el valor necesario para llevar a cabo sus aspiraciones y, sentada tras el mostrador de la librería de su tío, se conforma con imaginar sus viajes, con soñar con unas aventuras que no es capaz de llevar a cabo. Si a eso le sumamos el hecho de que es una auténtica fanática de la lectura que se evade completamente del mundo cuando se sumerge entre las páginas de un libro… Nos encontramos, exactamente, con lo mismo que encontró el vizconde de Downing cuando entró en el establecimiento: una joven soñadora con su atención centrada en las aventuras de la protagonista de una novela gótica.

Maximilian es un hombre cínico. Acostumbrado a salirse siempre con la suya y tremendamente versado en las artes de la seducción, se podría decir que es uno de los peores libertinos de Londres. Y no es de extrañar. Con unos padres que compiten por ver cuál de los dos es el que protagoniza el mayor escándalo, el vizconde de Downing se ha tenido que esforzar mucho por estar a su nivel. Habitual de las páginas de cotilleos, bajo su arrogante fachada se esconde mucho más de lo que se podría imaginar.

Así pues, parece inevitable que cuando estos dos personajes se encuentren salten chispas entre ellos. Al fin y al cabo, ella es una joven inocente que desea conocer todos los secretos de la seducción mientras que él…
Él es un tipo que, aún cuando parece saberlo todo de las relaciones entre un hombre y una mujer, tiene una visión del amor un tanto peculiar. Y no es que no crea en él, como suele suceder con los libertinos, sino que la vida le ha enseñado que este sentimiento es un arma muy peligrosa.

Los siete secretos de la seducción es una novela bastante oscura, diferente a lo que se suele publicar dentro de la histórica del siglo XIX. Los bailes y las fiestas aparecen de pasada, sin demasiada relevancia dentro de la trama. Los protagonistas se mueven en ambientes más “íntimos”, como son la librería o la casa del vizconde. Los demás personajes aparecen más bien esbozados, sin demasiada caracterización psicológica (salvo un par de excepciones) y la historia se centra en el comportamiento y personalidad de los protagonistas. No obstante, a pesar de la buena caracterización de los protagonistas, hay momentos en los que la trama resulta bastante confusa, comportamientos, sobre todo por parte del protagonista masculino, que no se llegan a comprender hasta las últimas páginas y algunas intervenciones y comportamientos de otros personajes que no he llegado a comprender del todo. Sin embargo, a pesar de esto, la novela es interesante, entretenida, con giros inesperados y que, aún cuando pierde un poco el interés en algunas partes, lo recupera sin problemas. Ha sido la primera novela de Anne Mallory que he leído y, aunque no se ha convertido en mi autora favorita, sí que me han dado ganas de leer algo más de ella.
De ponerle nota, le pondría un 7,5.

sábado, 9 de abril de 2011

Amante mío (J.R.Ward)

“En las sombras de la noche en Caldwell, Nueva York, se libra una guerra letal entre los vampiros y sus asesinos, los restrictotes. Pero también existe una Hermandad secreta que no se puede comparar a ninguna otra que haya existido –valientes y poderosos guerreros vampiros, protegiendo a su raza…
John Matthew pasó con éxito su transición a vampiro y se metió de lleno en el mundo de la Hermandad. De ser un joven débil y asustadizo, ha pasado a convertirse en un vampiro fuerte y letal, pero todavía es incapaz de olvidarse de la pesadilla que fue su vida como humano y su futuro dentro de la Hermandad es incierto. Porque, aunque les hizo la promesa al resto de los Hermanos de luchar codo con codo contra los restrictotes y proteger a su raza a toda costa, ahora el enemigo ha capturado a la mujer que ama y John se verá forzado a tomar una decisión que podría cambiar su vida y la de la Hermandad para siempre…
***
En las oscuras esquinas de la noche de Caldwell, Nueva York, se está produciendo un conflicto como ningún otro haya sucedido antes. Dividida durante mucho tiempo como un terrorífico campo de batalla para los vampiros y sus enemigos, la ciudad es el hogar de un grupo de hermanos nacidos para defender a su raza: los vampiros guerreros de la Hermandad de la Daga Negra.
John Matthew ha pasado por muchas cosas desde que fue encontrado viviendo entre humanos, su naturaleza vampira desconocida para él y los que lo rodean. Tras ser acogido por la Hermandad, nadie podría imaginar su verdadera historia o su auténtica identidad. De hecho, Darius, el Hermano caído, ha regresado, pero con un aspecto diferente y un destino distinto. Cuando una despiadada venganza personal conduce a John al corazón de la guerra, necesitará aunar a quien es y a quien una vez fue para enfrentarse a la maldad encarnada.
Xhex, una asesina sympath, se ha resistido durante mucho tiempo a la atracción existente entre ella y John Matthew. Habiendo ya perdido a una amante a causa de la locura, no permitirá que un macho de valía caiga presa en la oscuridad de su retorcida vida. Sin embargo, cuando el destino interviene, ambos descubren que el amor, como el destino, es inevitable entre almas gemelas.” (Sinopsis extraída de la web de novela romántica Autoras en la sombra).

Amante Mío constituye la octava entrega (omitiendo la Guía de la hermandad) de la aclamada serie Hermandad de la daga negra de J.R. Ward. En ella se nos cuenta la historia de John, el joven mudo al que conocíamos, allá por el 2007, en Amante eterno. Tal vez por eso, porque lo hemos visto crecer, superarse y aprender, tenía muchas expectativas para esta novela. Quizá, porque hemos pasado con él su transición, porque sabemos de su amor por Xhex desde mucho antes de esta novela, algo que no sucedió con ninguno de los demás personajes, o porque, sencillamente, el haberlo “tratado” durante tanto tiempo nos ha hecho sentirlo como “de la familia”, deseaba que su historia fuera maravillosa. O, a lo mejor, simplemente por el hecho de que es el hijo adoptivo de Tohr, el vampiro de ojos azules que me dejó fascinada desde la primera vez que lo “vi”, quería que Ward le creara una obra maestra….
¡Y me ha defraudado!
Me explico. La historia de John y Xhex me ha gustado (algo realmente sorprendente considerando que nunca he soportado a la Sympath). Los personajes son maravillosos, evidentemente, dado que son los mismos que en las demás entregas. La historia es preciosa, muy bien tratada, muy bien contada y muy bien terminada. Todo perfecto salvo por el hecho de que durante la mayor parte del libro he estado más pendiente de la historia de Blay y Quinn que de la de John. La historia de los protagonistas queda, constantemente, en un segundo plano, solapada por la de estos dos Hermanos y por las continuas apariciones de Lash y compañía. Así, cuando se retomaba la historia de amor, me he sentido un poco perdida.
Al mismo tiempo, los constantes encuentros sexuales de los protagonistas me han agobiado un poco. No tengo nada en contra de este tipo de escenas, por el contrario, me gusta mucho cómo las trata Ward, entre otras autoras. Hasta este momento me parecía una escritora que sabía tratar el tema, que sabía dónde poner una escena de este tipo y dónde no. Y cualquiera que haya leído una novela de esta mujer sabe que los encuentros sexuales son más que abundantes y extensos en sus novelas. Pero, hasta ahora, siempre habían sido “justificados”, no metidos con calzador porque venden más. No puedo decir lo mismo en este caso ya que ha habido momentos en los que me he preguntado ¿y esto a que viene? No obstante, salvo por ese detalle la historia entre ellos dos es muy bonita aunque se me ha hecho breve.
Por el resto, tampoco hay mucho que destacar. Los demás hermanos no aparecen demasiado, salvo Tohr que,
¡por fin!,
vuelve a tener un cierto protagonismo en una novela de la serie. Y eso es, sin duda, lo mejor de la novela. La reaparición del Hermano serio y responsable que siempre tiene la razón. Tohr vuelve a estar en activo, aunque no totalmente recuperado, dispuesto a ayudar a su “hijo” a salvar a la mujer a la que ama… Ya que él no pudo salvar a la suya. Dulce, encantador y callado, Tohr vuelve a estar donde se le necesita, tragándose todo ese dolor que todavía padece ya que no ha superado, ni de lejos, la muerte de Wellsie. Pero John lo necesita y él no le falla. En Amante mío hay varias escenas muy tiernas entre padre e hijo que, no sin tiempo, se dan explicaciones.
Payne, la protagonista de la próxima entrega de la serie, también tiene su huequito y nos deja vislumbrar el tipo de protagonista que será. Pero sólo vislumbrar, nada más, y Ward se lo tendrá que currar mucho si quiere que nos creamos la historia de ella y Manello.
En definitiva, una nueva entrega de la serie que, en mi opinión, no está a la altura de algunos de los anteriores pero que se puede leer sin problemas e, incluso, puede llegar a gustar mucho. De hecho, si tuviera que ponerle nota, le daría un 7.

miércoles, 6 de abril de 2011

Frases de novelas románticas


"-Tienes que casarte conmigo. La niña que estás esperando es mía. Necesitará un padre, y tú necesitarás un marido." ("Inolvidable" declaración de Gray a Faith en Secretos de la noche, Linda Howard).

"- ¡Basta ya, James Malory! -gritó hacia abajo, en el momento en que otro marinero salía despedido por los aires.
- Baja de ahí, George!
- ¡No puedo! -repuso Georgina. Quería agregar "todavía no", pero él no le dio tiempo.
- ¡Lo que no puedes hacer es abandonarme!
James cayó hacia atrás. Aún quedaban seis marineros para hacerle frente, pero eso no parecía amedrentarlo en absoluto, para mayor furia de Georgina. El necio iba a lograr que lo arrojaran al río. Tal vez lo hiciera ella misma. Empezaba a estar harta de que le ordenaran qué hacer y qué no hacer.
- ¿Y por qué no puedo abandonarte?
- ¡Porque te amo!
Lo gritó sin detenerse siquiera antes de dar otro golpe. Georgina, en cambio, se quedó muy quieta, sin aliento. Estuvo a punto de sentarse en la cubierta, porque se le habían aflojado las rodillas con la increíble emoción que la embargaba." (Amable y tirano, Johanna Lindsey)

"-Te seguiré a la otra vida si tengo que hacerlo -le susurró roncamente al oído-. Jamás te librarás de mí. Te perseguiré en el cielo y en el infierno, y más allá todavía - Zachary continuó susurrando sin cesar, amenazando, intimidando, maldiciendo, mientras la tenía apretada contra su cuerpo, como si pudiera evitar físicamente que la vida la abandonara-. Quédate conmigo, Holly -musitó con furia, acariciándole con la boca el rostro y el cuello empapado de sudor -. No me hagas esto. Quédate, maldita sea -y, finalmente, cuando la garganta le dolió tanto que ya no pudo hablar, se tumbó junto a ella, hundiendo la cabeza en sus senos quietos." (Donde empiezan los sueños, Lisa Kleypas)

"-Serás mi esposa -respondió él inflexible.
-¡Lo que quieres es que sea de tu propiedad! -le acusó Lily, intentando alejarse de él.
- Sí - Alex la tiró sobre la cama y se tendió encima de ella -. Sí. Quiero que te mire la gente y que sepan que eres mía. Quiero que lleves mi nombre y poseas mi dinero. Quiero darte esa maldita cosa imposible, misteriosa, que necesitas para ser feliz. ¿Te gusta? Bien, a mí tampoco me gusta. ¿Piensas que de poder evitarlo me sentiría así? No es que seas la mujer más fácil del mundo con quien... - se interrumpió." (Cuando tú llegaste, Lisa Kleypas).

"- ¿Crees que todo es presunción en mí? Entonces dime que me quieres fuera de tu vida.
- Te quiero fuera de mi vida -dijo ella enseguida.
- Dime que las dos últimas noches no han significado nada para ti.
- ¡Claro que no!
- Dime que no quieres volver a verme.
- Yo... -Lily, mirando el atractivo rostro que tenía junto al suyo, no pudo decir más.
- Dímelo -susurró -. Entonces te dejaré tranquila.
Lily volvió a intentarlo.
- Yo nunca... - No podía. Pero tampoco podía permitir que le complicara la vida. Pero pensar en perderle la llenaba de un miedo inexplicable.
El corazón le martilleaba con fuerza y le dificultaba el habla.
- ¿Te...? -se humedeció los labios y se obligó a proseguir-. ¿Te marcharías de verdad si te lo pidiera? ¿Tan fácil como eso?
Alex observó la punta de la lengua de Lily deslizándose por el labio inferior.
- No -respondió casi sin voz -. Sólo quería comprobar si eras capaz de decírmelo." (Cuando tú llegaste, Lisa Kleypas)

"- Te quiero, y quiero estar contigo porque a tu lado me siento mejor -le colocó el pelo detrás de la oreja-. Una vez me preguntaste qué era lo que veía cuando miraba hacia el futuro -la tomó de la mano-. Te veo a ti -agregó, y le besó los nudillos." (Jane juega y gana, Rachel Gibson)

"Cuanto más sexo consigue un hombre, más piensa en ello. Y cuanto menos sexo consigue, más piensa en ello. Pero, al menos, cuando lo consigue, duerme mejor" (Bahía azul, Nora Roberts).

"Hay otra cosa en la que me equivoqué contigo. No eres un imán para los accidentes... Ésa no es una clasificación suficientemente extensa. Eres un imán para los problemas. Si hay algo peligroso en un radio de quince kilómetros, inexorablemente te encontrará.
- ¿Te incluyes en esa categoría?
- Sin ninguna duda." (Crepúsculo, S. Meyer).

"Deberías saber que en este preciso momento me estoy saltando las reglas, aunque no técnicamente, claro, ya que él me dijo que no volviera a traspasar su puerta, y he entrado por la ventana" (Crepúsculo, S. Meyer)

"-Cásate conmigo primero - le miré a la espera.
- Vale. ¿Cuál es el chiste?
- Hieres mi ego, Bella. Te pido que te cases conmigo y tú piensas que es un chiste.
- Edward, por favor, en serio.
- Hablo completamente en serio.
- ¡Oh, vamos! Sólo tengo dieciocho.
- Bueno, estoy a punto de cumplir los ciento diez. Va siendo hora de que siente la cabeza..." (Luna nueva, S. Meyer).

"He soñado contigo todas las noches durante los últimos diez años... Francamente, ya estoy harto de soñar" (Un sólo verano, Karen Robards)

"- Primero permítame que le aclare algo, Alexandra. La deseo. Pero no soy una estúpida bestia, ni tampoco un imbécil. Es mi empleada. Se lo pediré... algunas veces más. No se lo ordenaré. Después de eso, será usted quien tenga que pedírmelo a mí - se acercó aún más, brindándole esa sensual sonrisa tan diferente de la expresión franca y afable de su primo -. Pero diré que sí." (Enmendar a un granuja, Suzanne Enoch)

"Zarek aún no podía respirar mientras ella extendía sus manos en su pecho desnudo.
- ¿Por qué me tocas cuando nadie lo hace? -preguntó.
- Porque me dejas. Me gusta tocarte.
Él cerró los ojos mientras su caricia tierna lo chamuscaba. ¿Cómo algo así de simple se podía sentir tan increíble?
Ella dio un paso hacia sus brazos y él instintivamente la abrazó. Sus pechos rozaron sus abdominales, poniéndolo aún más duro, haciéndolo doler.
-¿Alguna vez hiciste el amor en la playa?
Su respiración quedó atrapada ante sus palabras.
- Sólo he hecho el amor contigo, princesa." (Bailando con el diablo, Sherrilyn Kenyon).

"-Cuéntame un recuerdo feliz, Zarek. Una cosa en tu vida que haya sido buena.
Él vaciló por tanto tiempo que pensó que no contestaría. Cuando habló, su voz era tan suave que la hizo doler.
- Tú." (Bailando con el diablo, Sherrilyn Kenyon)

"- Y con respecto a la pregunta que temes formular, lo único que tienes que hacer es mover el brazo y lo sabrás.
- ¿Saber qué?
- Si cuando me quite la toalla voy a estar igual de bueno que con ella" (Placeres de la noche, Sherrilyn Kenyon)

"-¿Qué haces cuando Artemisa se va y te quedas solo igual que ahora?
Él se encogió de hombros.
- Escribo novelas románticas" (El diablo puede llorar, Sherrilyn Kenyon)

"- Es fácil mirar a la gente y hacer juicios rápidos sobre ellos, sus presentes y sus pasados, pero estarías asombrada ante el dolor y las lágrimas que esconde una sola sonrisa. Lo que una persona muestra al mundo es sólo una minúscula faceta del iceberg escondido de la vista. Y la mayoría de las veces, está marcado con grietas y cicatrices que recorren todo el camino hasta los cimientos de su alma" (Acheron, Sherrilyn, Kenyon)

"- Que se vaya con viento fresco -logró mascullar cuando la puerta se cerró.
Era evidente que Evie se debatía entre reír o llorar.
- Mira que eres cabezota -dijo mirándolo con los ojos húmedos de lágrimas-. Acabamos de echar a uno de los médicos más reputados de Londres. Cualquier otro que venga también querrá sangrarte. ¿A quién llamaremos ahora? ¿A un brujo? ¿A un adivino?
Con las pocas fuerzas que le quedaban, Sebastian logró acercarse la mano de Evie a los labios.
- A ti -susurró-, sólo te necesito a ti." (El diablo en invierno, Lisa Kleypas)

"- Lo hacéis como secreta venganza contra mí? -preguntó a Eleanor -. ¿Quizá porque os obligo a casaros conmigo?
(...)
- Mister Knight, ya sé que para usted comprender es un concepto difícil, pero no todo lo que yo digo o hago guarda relación con su persona. De hecho, las palabras no están hechas para referirse solamente a usted. La luna brilla en el cielo nocturno sin necesidad de que usted exista. Mi existencia, del mismo modo, no depende de la suya. Pues bien -prosiguió Eleanor tras agacharse con la intención de coger una vez más a la perra-, voy a llevarme a este animalito a casa y le daré un baño, y le aseguro que lo haré sin pensar en usted en modo alguno.
- Esperad -dijo mister Knight y la sujetó del brazo-. Quisiera que no continuaseis mostrando esta conducta temeraria.
- ¿Qué conducta temeraria?
- La de no pensar en mí -dijo él y, al instante, la atrajo hacia sí por el talle y la besó." (Un beso tuyo, Christina Dodd)

"(..) No me interrumpas otra vez. No me gusta y yo tiendo a asesinar las cosas que no me gustan.
Savitar le enseñó el asiento a la izquiera de ella que estaba vacío.
- Es ahí donde solía sentarse el Regis Jaguar Arcadiano. Nota que no hay nadie allí ahora.
La mujer frunció el ceño cuando lo miró.
- ¿Qué le sucedió?
-Me disgustó mucho.
Ella pareció confundida.
-¿Por qué no hay otro jaguar que haya ocupado su lugar?
-Él me disgustó mucho... durante un buen rato." (Savitar, Dark Hunters, Sherrilyn Kenyon)

"Simi tiene hambre. Podrías darle algo ligero, una vaca o dos" (Simi, Dark Hunters, Sherrilyn Kenyon)