"El conde sintió un dolor punzante en el corazón como nunca había sentido. Si ella moría, él no querría seguir viviendo" Julia, Karen Robards.

viernes, 4 de noviembre de 2011

Diez cosas que me gustan de ti (Julia Quinn)

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Editorial: Ediciones Urano, Titania / Septiembre 2011
ISBN: 978-84-92916-11-5
Género: Histórico

Título original: Ten Things I Love About You
Editorial original: Piatkus Books / Junio 2010
ISBN original: 0-7499-4194-4


Es su primera temporada en Londres y la joven Annabel Winslow ya ha conseguido un pretendiente. El conde de Newbury, un anciano repugnante que solo busca heredero para su fortuna, le ha propuesto un matrimonio de conveniencia que solucionaría la penuria económica de su familia tras la muerte de su progenitor. A pesar de sus reservas hacia el noble, Annabel no ve otra salida a las difíciles circunstancias a las que se enfrentan los suyos y ya ha tomado una determinación.
Hasta que el atractivo canalla Sebastian Grey, sobrino del conde y aspirante a su título y fortuna, se cruza en su camino hacia el altar. ¿Qué hacer? ¿Seguir la lógica y los dictados de las convenciones y entregarse a una vida lúgubre e infeliz o capitular ante la desaforada pasión que ha nacido con una simple mirada y un roce casual?”
Diez cosas que me gustan de ti es la última novela publicada en español de la aclamada autora de novela romántica, Julia Quinn. En ella se nos cuenta la historia de Sebastian Grey, a quien ya conocimos en la novela de su primo (Secretos en Londres), y de Annabel Winslow, a quien no conocíamos de nada pero no tardamos en coger cariño.
El título del conde de Newbury está en peligro. Tras la muerte de su único hijo, el conde sabe que, de no conseguir un heredero cuanto antes, el condado pasará a manos de su sobrino y esa es una posibilidad que no le hace ninguna gracia. Dada su avanzada edad, el hombre no tiene tiempo que perder por lo que un cortejo largo es completamente impensable. Así pues, lo mejor será echarle un vistazo a las jóvenes casaderas y ver cuál de ellas reúne las características solicitadas: caderas anchas, grandes pechos y una ascendencia que haya dado muestras de ser especialmente fértil. Lo cierto es que no son cualidades demasiado románticas y que cualquier joven que fuese evaluada en esos términos podría sentirse ofendida por el hecho de que la vieran como una vaca de cría, pero dado que es un hombre poderoso, con título nobiliario y las arcas bien llenas… ¿quién no se sentiría halagada? Evidentemente, Anabelle Winslow, una mujer inteligente, con sentido común y, bueno, con fama de ser “tan fértil que los pájaros cantan cuando se les acerca”. Y también la mayor de ocho hermanos cuyo bienestar depende de ella. Así pues, parece la candidata perfecta, la mujer ideal para solucionar el problema del conde de Newbury. Su sobrino Sebastian Grey jamás heredará el título pues, con una mujer como esa, el heredero está asegurado.
A Anabelle no le gusta el conde. De hecho, más bien le repele. Pero es una mujer sensata y responsable y sabe que debe casarse con él para solucionar los problemas económicos de su familia. No obstante, cuando el conde la besa por primera vez se da cuenta de que, tal vez, no sea tan fácil aceptar su destino. Por eso huye de él. Por eso abandona la fiesta en la que se encuentran y se interna en la oscuridad del jardín. Por eso, ironías del destino, tropieza con aquel hombre, el tipo más apuesto y encantador que ha visto nunca. Y por eso, por supuesto, le pide que la bese. Al fin y al cabo, si se va a ver condenada a casarse con un hombre que la repugna se merece disfrutar de un beso de verdad… aunque sólo sea una vez.
Cuando aquella mujer cae, literalmente, sobre él, Sebastian Grey sabe que es un hombre con suerte. Acaba de tener un encuentro clandestino con una ardiente viuda y el destino ya lanza a sus brazos a una nueva candidata. Lástima que esta tenga toda la pinta de ser una debutante sin ninguna intención de echar a perder su reputación. Aún así, Sebastian la encuentra fascinante ya que, además de su belleza, es una mujer encantadora y con sentido del humor. Así pues, ¿cómo va a negarse cuando ella le pide un beso?
¿Por dónde empezar la crítica? Bien, empezaré por el punto fundamental…
¡¡Me ha encantado!!
En Diez cosas que me gustan de ti me he encontrado de nuevo con la Julia Quinn de Seduciendo a Mr. Bridgerton o El vizconde que me amó.
Sebastian Grey apuntaba maneras ya en Secretos en Londres. En la novela de su primo se nos presentaba como un tipo encantador, un personaje que prometía. Era de esperar, pues, que su novela generara muchas expectativas. Expectativas que, en mi caso, se han visto más que satisfechas. A lo largo del libro, vamos conociendo a este individuo y descubrimos que no sólo es un granuja divertido sino que es un hombre sorprendente, inteligente y, como la propia protagonista reconoce, fácil de querer. Sebastian nunca se enfada, jamás pierde la sonrisa ni el sentido del humor. Aún cuando las circunstancias harían que cualquiera perdiera los nervios, el señor Grey mantiene la compostura y responde a los ataques con una sonrisa. Casi siempre. Al fin y al cabo, no deja de ser un ser humano y, como tal, tiene un límite. Pero también es, por muy mala reputación que tenga, un caballero capaz de cualquier cosa por defender el honor de una dama. Sobre todo, si esa dama responde al nombre de Anabelle Winslow.
Anabelle es una joven alegre e inteligente. Criada en el campo, nunca ha aspirado a formar parte de la alta sociedad. De hecho, de no ser por la difícil situación en la que se halla su familia ni siquiera habría aceptado el ofrecimiento de sus abuelos para presentarse en sociedad. Asimismo, es una persona a la que no hay nada que le repatee más que la gente que no dice las cosas claras. Y eso, en Londres, es lo que más abunda. Tal vez por eso le gusta tanto Sebastian Grey, porque es un hombre que siempre dice lo que piensa. Aunque, claro está, sabe que está completamente fuera de su alcance. Sebastian es atractivo, encantador y un completo libertino. El matrimonio no está hecho para él y ningún otro tipo de acuerdo es válido para Anabelle. Además, está a punto de prometerse con su tío, aún cuando ella no desee hacerlo. Así pues, el único consuelo que le queda es disfrutar de sus sonrisas, de su conversación, de su sentido del humor y de sus besos durante el poco tiempo de libertad que le queda.
Diez cosas que me gustan de ti es una novela tremendamente divertida, muy del estilo de Julia Quinn, con diálogos chispeantes y unos protagonistas que, aún cuando su cordura pueda quedar en entredicho en algunos momentos, conquistan al lector desde la primera página. Es una historia que engancha, que te sumerge y te hace vivirla palabra a palabra. Lo cierto es que la he disfrutado muchísimo y Sebastian me ha recordado a aquel Colin que me conquistaba ya en El duque y yo, la primera entrega de la saga Bridgerton. Julia Quinn consigue lo que se propone, desatar la hilaridad del lector sin caer en el absurdo o la monotonía (algo que temía después de haber leído Más brillante que el sol). El “secreto” de Sebastian, secreto que ya casi podíamos deducir en la novela de su primo, se presenta también como punto de unión entre la mayoría de los personajes de la historia y establece un inevitable paralelismo con el secreto de la señorita Penelope Featherington, recordando de nuevo a los, para mí inolvidables, hermanos Bridgerton. En definitiva, es una novela que recomendaría con los ojos cerrados, aún cuando no sea una de esas historias que arrancan suspiros sino que, sencillamente, busca la carcajada del lector. Al fin y al cabo, eso de enamorarse tampoco debería ser una cosa tan seria. Le doy un 9. 

2 comentarios:

Pasajes románticos dijo...

Me encantó esta novela! Tan sencilla pero divertida!
Un beso
Dácil

fani dijo...

Hola Dácil!
A mí es una de las cosas que más me gustan de Julia Quinn, sus novelas son muy sencillas pero, al mismo tiempo, son geniales. La verdad es que después de la decepción que me llevé con alguna de las últimas novelas de la autora, esta me sorprendió.
Biquiños

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