"El conde sintió un dolor punzante en el corazón como nunca había sentido. Si ella moría, él no querría seguir viviendo" Julia, Karen Robards.

martes, 4 de octubre de 2011

Corazón de hielo (Gaelen Foley)

Tercera entrega de la serie romántica de los hermanos Knight, en esta ocasión protagonizada por Damien, el mayor de los gemelos, un héroe torturado por sus recuerdos de guerra y enamorado de la única mujer a quien tiene prohibido amar. Damien, que vive retirado, intentando olvidar las atrocidades de las guerras napoleónicas, tendrá que ejercer de tutor de Miranda, una adolescente pícara, rebelde y muy hermosa, que desatará en el atormentado caballero el fuego de una pasión prohibida.
A los ojos de la alta sociedad el coronel Damien Knight, duque de Winterley, es uno de los héroes de Inglaterra. Sin embargo, desde su regreso del frente vive en una solitaria casa de campo, apartado de su familia y de su mundo, torturado por los recuerdos de la guerra. Solo el asesinato de un viejo amigo, que le había nombrado tutor de su sobrina, le obliga a salir brevemente de su retiro.
Si Damien esperaba convertirse en el guardián de una tímida adolescente, no puede estar más equivocado. Miranda FitzHubert es una joven desenvuelta, impetuosa y soñadora que ya ha decidido qué hacer con su vida, una mujer por la que Damien se siente atraído desde el primer momento... aunque su amor sea el único que le está vedado.”(Sinopsis extraída de la web de novela romántica Autoras en la sombra)
Corazón de hielo supone la tercera entrega de la exitosa serie de los Hermanos Knight, de la reconocida autora Gaelen Foley. En ella se nos narra la historia de Damien, el hermano valiente, serio y responsable al que conocimos ya bastante bien en Corazón de fuego, la novela de su gemelo.
Damien es un héroe. Tras su paso por Europa y sus hazañas en el campo de batalla, se encuentra al llegar a Londres con la admiración y el respeto de toda la alta sociedad. Además, el título que le acaban de conceder, unido a su espectacular físico, lo convierten en un partido más que apetecible para todas las mujeres disponibles. Lamentablemente, lo que nadie parece ver es que este valiente muchacho carga a sus espaldas con la culpa y el desconsuelo de quien ha matado sin ni siquiera pestañear, de quien ha visto morir a hombres jóvenes, compañeros y amigos sin poder hacer nada. Así, cansado y un tanto trastornado, decide esconderse en su propiedad y alejarse de la agitación de la ciudad. Pero su exilio autoimpuesto no durará mucho ya que, tras la misteriosa muerte de uno de sus amigos, debe convertirse en el tutor de una jovencita… Una jovencita que en lugar de las trenzas y el atuendo infantil que él espera, luce una espesa melena y el vestuario de una actriz. Una niña que en lugar de jugar con muñecas actúa cada noche en el teatro. Y es que Miranda no es, ni de lejos, lo que Damien había esperado. No es una niña. No es tímida y recatada. No es apocada y sin carácter.  Así pues, parece que nuestro héroe tiene un problema… Al fin y al cabo, sentir la atracción que él siente por su pupila no puede considerarse demasiado heroico.
Miranda se ha criado sola. Tras la muerte de sus padres y las constantes ausencias de su tutor se ha acostumbrado a cuidar de sí misma y a hacer lo que le viene en gana. Eso no quiere decir que se haya echado a perder. No, ella es una mujer inteligente y juiciosa. Sencillamente, ha buscado la forma de ganar dinero haciendo algo que le gusta: subirse a un escenario y cantar. Pero, pese a lo que pueda parecer, no es una mujer frívola e interesada. Por el contrario, si cada noche acude a hurtadillas al pueblo y se viste como una actriz es porque debe proteger a sus amigas, niñas recluidas en el mismo colegio que ella que corren el riesgo de que el sacerdote que está al frente del mismo se propase con ellas. Miranda quiere alejarlas de todo eso y, desde luego, no lo puede hacer gratis. Por eso cuando Damien Knight se presenta para llevársela no se lo toma demasiado bien. Por muy apuesto que él sea. Por mucho que desee su protección. Por más que ansíe su cariño. Ella tiene una obligación con sus compañeras y debe cumplirla… Aunque eso suponga huir de un hombre que con sus besos hace que se le acelere el corazón.
La historia de esta novela está bien narrada, con un ritmo ágil y unos diálogos bien trabajados. A la mayoría de los personajes que aparecen en esta entrega los conocíamos ya de libros anteriores. Lucien, Belinda, Alice y compañía acompañan a Damien en su complicado camino hacia lo que parece ser su destino. Así, de entrega en entrega, vemos crecer a cada uno de estos personajes, sintiéndolos ya como de nuestra propia familia. Protagonistas y secundarios se plantean, como es habitual en esta autora, con una psicología propia y bien trabajada, resultando personajes creíbles y cercanos. Asimismo, las descripciones detalladas pero sin caer en excesos innecesarios, consiguen que el lector se sumerja en la novela que, en mi opinión, no pierde fuelle en ningún momento.
Corazón de hielo es, en definitiva, una novela entretenida, bien trabajada, que engancha desde la primera página y cuyos personajes se ganan la simpatía del lector sin demasiado esfuerzo. Desde luego, otra de esas novelas para leer y releer. De puntuarla, le daría un 9.





2 comentarios:

mientrasleo dijo...

Un 9!! yo que ya le tenía curiosidad y encima no hago más que ver buenas opiniones.
Procuraré que no se me escape.
Buen blog, te sigo
Un abrazo

fani dijo...

Hola!!
A mí esta serie me gustó mucho y esta, junto con Seductora inocencia y Corazón de fuego, son de lo mejorcito que hay, al menos en mi opinión, en novela romántica. El resto de las entregas de la saga están muy bien también aunque creo que decaen un poco. Espero que te guste y gracias por seguirme ;)
Biquiños

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