"El conde sintió un dolor punzante en el corazón como nunca había sentido. Si ella moría, él no querría seguir viviendo" Julia, Karen Robards.

viernes, 20 de noviembre de 2009

Lloraba en mis brazos vestida de negro

Lloraba en mis brazos vestida de negro,
se oía el latido de su corazón,
cubrianle el cuello los rizos castaños
y toda temblaba de miedo y de amor.
¿Quien tuvo la culpa? La noche callada.
Ya iba a despedirme. Cuando dije "¡Adiós!",
ella, sollozando, se abrazó a mi pecho
bajo aquel ramaje del almendro en flor.
Velaron las nubes, la pálida luna...
Después, tristemente, lloramos los dos.

Rubén Dario

2 comentarios:

LadyMarian dijo...

Precioso! Qué lindo lo que has publicado para compartir!
Besos

fani dijo...

Me alegra que te guste... A mi Ruben Dario me encanta y este poema es genial.
Biquiños!!!

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